Chilenos mantienen protestas contra Piñera

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Sábado 9 de noviembre de 2019. Santiago. Una multitudinaria marcha en esta capital terminó ayer en incidentes que provocaron un incendios y saqueos, entre otros incidentes en Chile, que luce perplejo ante un descalabro social que ya cumplió tres semanas, al tiempo que la Organización de Naciones Unidas (ONU) condenó el uso excesivo de la fuerza de la policía durante las movilizaciones.

En esta jornada, los manifestantes rebautizaron con una gran manta la Plaza de Italia con el nombre de la Plaza de la Dignidad. El ondear de las banderas chilenas, el sonar de los silbatos y las consignas contra el gobierno del presidente, Sebastián Piñera relucieron como en las anteriores movilizaciones.

Pese a los incidentes, la tercera marcha reunió a 75 mil personas. Las actuales protestas buscan superar a la del 25 de octubre, que reunió 1.2 millones de personas y fue seguida por otra no tan masiva, el primero de noviembre.

A pocos metros de la Plaza de Italia y en medio de disturbios, se quemó parte de la sede de la privada Universidad Pedro de Valdivia, que alberga las oficinas de la rectoría de la institución. La casa patrimonial, construida en 1915, comenzó a arder cuando manifestantes encapuchados se enfrentaron con agentes antimotines que incendiaron barricadas en los alrededores.

Muy cerca de la universidad, un grupo de encapuchados saqueó la histórica Parroquia de La Asunción construida en 1876, y quemó parte del mobiliario.

Desde el 18 de octubre pasado, cuando el aumento en la tarifa del Metro desató la ira en las calles de Santiago, los chilenos reclaman contra las desigualdades en un país con una economía próspera de libre mercado, pero con un Estado ausente o laxo en educación, salud y pensiones.

Relatores de la ONU condenaron el uso excesivo de la fuerza durante las movilizaciones de los elementos de seguridad, debido a que se ha registrado un gran número de heridos pese a al uso de armas no letales.

En este contexto, un proyecto de ley para reducir la jornada laboral, de 45 a 40 horas, impulsado por el Partido Comunista, fue aprobado la noche del este jueves con los votos de la derecha, mientras que el gobierno selló un acuerdo con la oposición y accedió a cambiar por completo una reforma tributaria.

Últimas noticias