Protestas en Europa y AL por incendios en la Amazonia

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Porto Velho. El presidente de Brasil, el neofascista Jair Bolsonaro, autorizó ayer el uso de las fuerzas armadas para combatir los incendios en la Amazonia, incluso dentro de tierras indígenas, y declaró que los fuegos no justifican sanciones internacionales.

Se trata de la primera medida adoptada por el mandatario en respuesta a la presión internacional por el alarmante aumento de los incendios y las preocupaciones del agronegocio que podría sufrir las consecuencias de la inacción gubernamental.

23 de agosto de 2019. En numerosas ciudades de América y Europa protestaron frente a las embajadas de Brasil, contra el presidente de ese país, Jair Bolsonaro, por los incendios en el Amazonas. Organizaciones ambientalistas, activistas, políticos y científicos en todo el mundo han alertado sobre la enorme catástrofe ambiental que implica el gigantesco fuego.

 

El decreto, firmado tras una reu-nión de emergencia con varios de sus ministros en Brasilia, autoriza la actuación de las fuerzas armadas en tierras indígenas, áreas de frontera y de conservación ambiental.

En un mensaje transmitido en televisión Bolsonaro aseguró que los incendios como los que están en curso en la selva amazónica no pueden usarse como pretexto para imponer sanciones a los países.

Incendios forestales existen en todo el mundo, señaló el mandatario en referencia a advertencias formuladas por el presidente francés, Emmanuel Macron, acerca de represalias económicas por la posible responsabilidad del gobierno brasileño en lo que sucede en los bosques tropicales.

Mientras, en Río de Janeiro, São Paulo y Brasilia sonaron cacerolas en señal de protesta y miles de manifestantes ocuparon las calles para reclamar un cambio de rumbo de la política ambiental del gobierno. Sin distinciones partidarias, los manifestantes levantaban consignas como Él (Bolsonaro) no, Amazonia sí y Paz en la floresta.

Los incendios en Brasil aumentaron 85 por ciento en lo que va del año respecto al mismo periodo de 2018. Datos satelitales del Instituto de Investigaciones Espaciales (INPE) cuentan que hasta el 22 de agosto hubo 76 mil 720 puntos de fuego, de ellos 52.6 por ciento en la región amazónica.

Brasil se encuentra en temporada seca, pero especialistas coinciden en que no se trata de un año de sequía intensa y que el fuerte incremento de los siniestros se debe a la deforestación, que también según datos del INPE y otras instituciones aumentó exponencialmente en los meses recientes.

En un principio el gobierno brasileño atribuyó los incendios a la sequía y Bolsonaro insinuó que las ONG eran responsables de propagarlos, lo que desató un ola de críticas en su contra. Varios gobernadores de los estados amazónicos alertaron estos días que no cuentan con recursos suficientes para combatir los incendios.

 Porto Velho, capital del estado de Rondonia (limítrofe con Bolivia), amaneció cubierta por una fina capa de humo rojizo, comprobó un periodista de AFP-TV. Una situación que no es normal y que se explica por los incendios forestales, señaló el recepcionista de un hotel.

Espesas columnas de humo se alzaban sobre los densos bosques de este estado occidental, donde las llamas de varios incendios eran visibles a lo largo de kilómetros, constató Afp.

El alcalde de Manaos, la capital del estado de Amazonas, Arthur Virgílio Neto, fustigó a Bolsonaro al participar en la Semana del Clima de América Latina y el Caribe que ayer se cerró en Salvador). El mundo ya no tolerará más una gobernanza irresponsable en la Amazonia (...). Negar el calentamiento global no es serio, no es inteligente.

Los vecinos Bolivia y Paraguay también batallan para contener el fuego que arrasó con bosques y campos agrícolas y, en muchos casos, se salió de control ante los fuertes vientos después de haber sido iniciados por habitantes de la zona para despejar campos para la siembra. Cerca de 7 mil 500 kilómetros cuadrados de tierra fueron afectados en Bolivia, de acuerdo con el ministro de Defensa, Javier Zavaleta.

Un avión cisterna B747-400 llegó ayer a Bolivia para ayudar en las tareas de combate al incendio que devora el bosque de la Chiquitania, en medio de críticas al gobierno del presidente Evo Morales por permitir una ampliación de la frontera agrícola.

Aproximadamente 370 kilómetros cuadrados han sido arrasados en el norte de Paraguay, cerca de las fronteras con Brasil y Bolivia, detalló Joaquín Roa, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional. Roa agregó que la situación ha sido estabilizada.

El humo de los incendios en Paraguay y Bolivia ingresó ayer en el norte de Argentina, confirmó a Sputnik la vocera del Servicio Meteorológico Nacional, Mariela de Diego.

Por su parte, Irlanda indicó que si Brasilia no cumple con sus obligaciones ambientales, podría verse amenazado el acuerdo de libre comercio.

Finlandia propusó a la Unión Europea que estudie la posibilidad de prohibir las importaciones de carne de vaca procedentes de Brasil en respuesta a los incendios.

Los incendios que asolan la selva amazónica no sólo son desgarradores, sino también una crisis internacional. Estamos dispuestos a proporcionar toda la ayuda que podamos para controlarlos y ayudar a proteger una de las mayores maravillas de la Tierra, señaló el primer ministro británico, Boris Johnson.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó a través de Twitter que ofreció ayuda a Bolsonaro para combatir los incendios en el país.

-Protestas de ecologistas en ciudades de Europa y AL-

Cientos de personas protestaron ayer frente a las embajadas y consulados brasileños en ciudades europeas y latinoamericanas para que se tomen medidas concretas contra los incendios forestales que afectan la Amazonia.

El movimiento ecologista Fridays for Future, encabezado por la joven sueca Greta Thuberg, convocó a la protesta bajo el lema SOS Amazonia. “En estos momentos, incendios –que se propagan muy rápidamente– están destruyendo la selva amazónica a un ritmo alarmante. Nuestra casa está quemándose literalmente y los pulmones de nuestro planeta se están convirtiendo en ceniza”, declaró en un comunicado.

Desde la llegada al poder de Jair Bolsonaro, los incendios forestales se han multiplicado, alimentados por la sequía y también por la espantosa política medioambiental del gobierno brasileño, que sólo ve la Amazonia como la gallina de los huevos de oro, indica el texto.

Con carteles de Act for Amazon, Salven nuestro planeta y La Amazonia no está en venta, grupos pequeños de manifestantes se congregaron afuera de las misiones diplomáticas brasileñas en París, Madrid, Ciudad de México, Londres, Buenos Aires y Ginebra para exhortar a Brasilia a que haga más para combatir los incendios, así como condenar las políticas económicas de Bolsonaro a quien acusan de provocar la catástrofe ambiental.

Más de 200 jóvenes en Madrid y otros tantos en Barcelona exigieron el cuidado de la selva amazónica, medidas para acabar con los fuegos que han asolado más de 700 mil hectáreas y la dimisión del presidente del país sudamericano.

Mientras, en Buenos Aires, la convocatoria de Juventud por el Clima fue acompañada de movimientos sociales de izquierda y el colectivo Passarinho, integrado por brasileños residentes en Argentina, así como Greenpeace, quienes reclamaron un alto al ecocidio, informó el portal RT.

En este contexto, el coordinador general de la organización no gubernamental Amazonia Nativa, Ivar Busatto, declaró que las poblaciones indígenas que viven en el área son las principales perjudicadas por los incendios, los cuales han provocado desplazamientos forzosos de comunidades.

El mayor impacto sucede como consecuencia de la tala de los bosques y la vegetación virgen y original de la Amazonia, que fueron sustituidos por caminos, agregó.

En una entrevista telefónica con Afp desde Alemania, el líder indígena Raoni, un aliado clave de la defensa de la Amazonia, señaló que hay que sacar a Bolsonaro del poder lo más rápido posible.

Pienso que el presidente de Francia y otras fuerzas internacionales pueden presionar para que el pueblo y el Congreso hagan partir a Bolsonaro.

Celebridades como Madonna, Ricky Martin, Novak Djokovic, Gisele Bundchen y Leonardo DiCaprio acentuaron la presión y exhortaron a donar a organizaciones no gubernamentales que protegen los bosques y la biodiversidad amazónica.

 

Últimas noticias