Donald Trump, campeón de la mentira, tal vez ya cruzó la línea

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Nueva York. Donald Trump está escuchando un coro cada vez a mayor volumen llamándolo “racista”, mientras su carencia de empatía en sus visitas a víctimas de tiroteos masivos en Dayton y El Paso fue tan evidente que pocos de sus propagandistas intentaron defenderlo (algo por lo cual él mismo se quejó) y ahora ha marcado un récord al declarar un total de mas de 12 mil mentiras o falsedades desde que llegó a la Casa Blanca, todo lo cual está empezando a provocar dudas entre algunas de sus filas y alimentando las posibilidades de un proceso de impeachment en su contra.

Desde que llegó a la Casa Blanca han sido constantes los pronósticos de que Trump había cruzado alguna línea y puesto en jaque a su presidencia (él mismo pensaba eso cuando fue informado que Robert Mueller había sido nombrado fiscal especial). Pero a pesar de padecer una tasa de aprobación históricamente baja a lo largo de su estancia y el caos administrativo y político de su régimen, ahí permanece, y no se puede descartar por ahora su relección.

Sin embargo, una serie de derrotas y/o fracasos en varios frentes -incluyendo sus guerras comerciales contra China y otros, su apuesta a derrocar gobiernos como el de Venezuela e Irán, su fracaso en cumplir con sus promesas de generar y proteger empleos industriales e inversión en infraestructura- están empezando a debilitar su imagen y apoyo entre ciertos aliados y sectores, según encuestas recientes.

Al mismo tiempo, se ha generalizado la percepción del presidente como un racista, algo que él niega y confirma constantemente. En las últimas semanas Trump decidió atacar a cuatro representantes federales progresistas, todas no blancas, invitándolas a “regresar” a sus lugares de origen si tanto criticaban a este país bajo su mandato- eso a pesar de que tres de ellas nacieron aquí y todas son ciudadanas. Después atacó con tonos racistas a legisladores demócratas de color de varias ciudades, sobre todo Baltimore.

Durante su visita a El Paso la semana pasada para consolar a las víctimas y la comunidad después del tiroteo masivo por un nacionalista blanco que buscaba matar mexicanos para frenar la “invasión” latina de que tanto habla el presidente y sus allegados, Trump se tomó una foto en el hospital en El Paso con un niño de dos meses de edad que tenia dedos fracturados resultado de que sus padres se habían aplastado sobre el para protegerlo de las balas del asesino que actuaba sobre el mensaje racista del presidente. En la foto, la primera dama Melania sostiene al ahora huérfano junto con Trump quien sonríe y da su saludo común con los pulgares en alto [https://pbs.twimg.com/media/EBilBYYXUAElEjr.jpg:large].

Pocas horas antes, cientos de agentes federales de migración realizaban redadas arrestando a 680 trabajadores de procesadores de pollo en Mississippi, dejando abandonados a decenas de niños.

Estas imágenes, la crueldad de algunas de sus medidas, su racismo cada vez mas evidente y su vocabulario poco “cristiano” empiezan a incomodar a sus propias filas. Algunos apuntan al éxodo de legisladores republicanos como señal de que algunos temen que su barco pronto se hundirá. Ex aliados y socios de Trump como Anthony Scaramucci, quien fue brevemente jefe de comunicación del presidente y donante a su campaña, expresó este lunes que no votará para su relección y que los republicanos deben contemplaran a otro candidato para 2020.

Mas aún, el presidente contribuye a nutrir su oposición, advierten estrategas republicanos. En Texas, bastión republicano, los latinos estarán votando como nunca antes porque, como comentó uno, “nuestras vidas realmente dependen de ello”.

Por otro lado, se ha multiplicado los que llaman por su destitución y por primera vez una mayoría de la bancada demócrata, a pesar de la renuencia de su liderazgo, se ha pronunciado por iniciar un proceso de impeachment en la cámara baja.

A la vez, no se sabe si existe un limite para que un presidente pierda toda credibilidad, aun entre sus filas (el precedente fue Nixon) Trump ha hecho 12 mil 19 declaraciones falsas o engañosas en los 928 días (hasta el 5 de agosto) que ha ocupado la Casa Blanca, según el proyecto de monitoreo del Washington Post, un promedio de 13 falsedades o mentiras por día, Una quinta parte de estas son sobre migración

[https://www.washingtonpost.com/graphics/politics/trump-claims-database/?utm_term=.b04b1667f114&tid=a_inl_manual].

 

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