Bernie Sanders lanza su candidatura presidencial para 2020

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Nueva York. El senador independiente y autodefinido como socialista democrático Bernie Sanders anunció su candidatura presidencial para la contienda de 2020, invitando a sus seguidores a llevar al triunfo la “revolución política” que iniciaron en la campaña presidencial de 2016, la cual sacudió no solo la cúpula del Partido Demócrata sino transformó el debate político en este país.

Sanders dijo, al anunciar su campaña la mañana de este martes en la radio pública de su estado, Vermont, que “el actual ocupante de la Casa Blanca es una vergüenza para nuestro país. Creo que es un mentiroso patológico. También creo que es un racista, un sexista, homofóbico, xenófobo, alguien que esta buscando anotar puntos políticos baratos al atacar a minorías, frecuentemente inmigrantes indocumentados”.

En su mensaje anunciando su campaña para la presidencia, Sanders declaró que Trump “es el presidente más peligroso en la historia moderna estadunidense”, dejando claro que se enfocará directamente contra el ocupante de la Casa Blanca más que en la creciente lista de una docena de candidatos que ya han anunciado sus campañas para obtener la nominación presidencial del Partido Demócrata, con otros 15 contemplando sus perspectivas. Pero también aseguró que no será una campaña sólo anti-Trump.

Nuestra campaña es sobre la transformación de nuestro país y crear un gobierno basado sobre los principios de justicia económica, social, racial, y ambiental”, agregó [https://youtu.be/s7DRwz0cAt0].

“Juntos, ustedes y yo y nuestra campaña de 2016 iniciamos la revolución política, Ahora es tiempo de completar esa revolución e implementar la visión por la cual luchamos”, escribió en un comunicado a sus simpatizantes la mañana de este martes.

Sanders declaró que se lanza para presidente para abordar los temas desde cambio climático, derechos civiles, concentración de riqueza, derechos de las mujeres como “para poner fin a la demonizacion de los inmigrantes indocumentados” y promover una reforma migratoria y “una política humana” para los que buscan asilo en la frontera, entre otras.

Aunque se suma a un creciente número de candidatos demócratas en anunciar sus campañas presidenciales, Sanders de inmediato -por ahora- está en la delantera.

A diferencia de su primera campaña presidencial, ahora no sólo es el nombre más conocido entre el público, sino muchas de sus propuestas iniciales -reducir la desigualdad económica, elevar el salario mínimo, seguro de salud universal, educación superior gratuita, un programa de desarrollo nacional “verde”- que fueron descartadas por otros demócratas, “expertos” y periodistas ahora definen gran parte del debate político del país, y han forzado un giro hacia la izquierda del Partido Demócrata.

El propio Sanders escribió este martes que durante la campaña de 2016, “nos dijeron que nuestras ideas eran ‘radicales’ y ‘extremas’. Bueno, tres años han pasado… y todas estas políticas y más ahora son apoyados por una mayoría de los estadunidenses”.

De hecho, uno de sus problemas será competir con otros candidatos que han adoptado algunas de estas posición - o sea, ya no será el único.

Su campaña anterior no sólo sorprendió a otros líderes del partido y a casi todos los expertos con la resonancia que provocó, creando un gran movimiento dinámico dentro del Partido Demócrata, sino que también mostró la capacidad de movilizar las bases para financiar de manera sin precedente a una campaña nacional que rehusó aceptar donaciones empresariales y de multimillonarios y que capturo 46 por ciento de los delegados y 13 millones de votos en las primarias del Partido Demócrata, casi descarrilando la candidatura cupular de Hillary Clinton.

De hecho, el fenómeno insurgente de Sanders, como candidato “socialista democrático” fue tal vez igual de importante que el de Donald Trump en mostrar la debilidad de la cúpula política de ambos partidos, y aun se debate si él no hubiera ganado la elección general si hubiese sido el abanderado de los demócratas en lugar de Clinton.

Preguntado sobre su edad -77 años- como posible problema como candidato, Sanders -quien en la elección anterior fue el candidato con mayor apoyo de la juventud- respondió que preguntas sobre raza, género, preferencia sexual como edad no deberían de importar en evaluar a los candidatos.

Convocó este martes a la diáspora de su campaña anterior solicitando que por lo menos un millón de sus simpatizantes declaren su apoyo de inmediato para arrancar esta campaña. Esa diáspora ha nutrido, entre otros, a toda una gama de candidaturas legislativas federales y estatales y ayudaron a elegir la cámara de representantes más diversa y progresista (muchos de ellos se identificaron como socialistas democráticos también) en tiempos recientes en noviembre.

Pero a la vez, esa marca de “socialista” que surgió con Sanders, -uno de los fenómenos más sorprendentes en la historia política reciente del país - de nuevo definirá en parte el debate politico-electoral de aquí a 2020.

En torno a ello, Trump ya estrenó su mensaje anti-socialista como parte de su campaña de reelección. En su informe del “Estado de la Nación”, como tan recientemente como su discurso sobre su operación de cambio de régimen en Venezuela, ha jurado que “Estados Unidos jamaás será socialista”, señalando que es “alarmante” que se promueva aquí por los demócratas.

Pero también entre el elenco de candidatos demócratas algunos buscan diferenciarse. Por ejemplo, la senadora liberal Elizabeth Warren quien, como Sanders, también critica la concentración de riqueza y al gran empresariado, proclamó que “soy una capitalista”. Otra candidata, la senadora Kamala Harris, afirmó que “no soy una socialista democrática”. Sin embargo, los jóvenes que forman la parte potencialmente más dinámica del electorado expresan en sondeos que favorecen a lo que llaman “socialismo” (casi siempre lo definen como una posición social demócrata).

Robert Reich, ex secretario de Trabajo bajo Bill Clinton y ahora profesor en la Universidad de California en Berkeley, escribió este martes en The Guardian que ante el retorno de la “oligarquía” en este país, “Sanders ha hecho más que cualquier otro político en tiempos modernos en Estados Unidos en sonar la alarma, y movilizar al público para reclamar nuestra democracia y economía. Por sólo eso, estamos en su deuda”.

Últimas noticias