Desiertas playas de Caleta y Caletilla en Acapulco

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Acapulco, Gro. Casi 40 días después que fueron cerradas, el pasado 2 de abril, las playas de Caleta y Caletilla, en la zona Tradicional o Náutica de Acapulco, solo se escucha el viento y el arrullo que provocan las suaves olas al tocar tierra. Sus pasillos y restaurantes están prácticamente desiertos.

Un cuidador sale de la nada, de entre unos puestos de ropa, a las 12 del día. “Todo está cerrado, la playa, los paseos a la Roqueta, las embarcaciones; dicen que hasta el 30 de mayo. Si ven gente en el mar viene la Marina y la saca”, comenta y vuelve a desaparecer.

Cerca de allí, una pareja de turistas juega en traje de baño entre las olas de Caletilla, y dos hombres permanecen enterrados, sentados en la orilla de la playa de Caleta, en busca de cangrejos.

En un camión urbano de la ruta Costera-Base suena música disco de los 70 y 80, que en espera de pasajeros avanza a unos 30 kilómetros por hora sobre la franja turística. De Caleta a la Diana apenas se han subido 12 personas.

Los únicos sitios donde se observan multitudes son en las filas para entrar a los bancos y en los centros de distribución de comida del gobierno municipal.

"La afectación económica es para todos, esperemos que este asunto termine pronto", advirtió el presidente de la Coalición de Comerciantes y Prestadores de Servicios Turísticos de Acapulco, José Luis Ávila Vázquez.

"Si el cierre de playas y comercios se extiende más por la pandemia, para que se reactive la economía en el puerto de Acapulco va a ser muy difícil, solo Dios sabe lo que va a pasar, porque la crisis le está haciendo mucho daño a toda la zona turística.

“Donde quiera está afectado el comercio, el asunto es que están cerradas las playas, la verdad, así como está en Caleta, así está la bahía y Puerto Marqués, así en todo Acapulco.

“Esto de la pandemia es un asunto muy delicado, la economía la está quebrando, a nivel Acapulco, a nivel estatal y a nivel internacional, es un problema muy fuerte”.

Calculó que en playas y tianguis de artesanías son más de 8 mil personas afectadas, vendedores de ropa, comida, frutas, masajistas, meseros, comerciantes, locatarios de mercados de artesanías de Caleta, la Dalia, Papagayo, de todos los giros.

Ante este panorama, algunos comerciantes se han vuelto vendedores ambulantes y pululan en puntos estratégicos y avenidas principales de la ciudad, donde ofrecen a conductores cubrebocas y cobertores faciales de acetatos transparentes, algunos más piden dinero para sortear la crisis.

Los comerciantes, algunos sin protector, aprovechan esquinas y semáforos para ofrecer sus productos, envueltos en bolsas de plásticos, con mensajes como “Tapabocas económicos, unisex, de todos colores”, entre otras leyendas.

— ¿Cuánto cuestan? —se le pregunta a una vendedora en la avenida Farallón, donde se pasea sin cubrebocas.

—Están en 25 pesos, pero se los dejo en 20, para usted hay blanco y rojo, el rosa no le va a quedar —se apura a decir mientras la luz del semáforo permanece en rojo.

—Oiga, y hasta cuándo van a estar vendiendo, ¿quién se los trajo?

—Los traen unos chilangos, ya sabe, pero dicen que esto ya se va a acabar en mayo, así que tenemos que vender --expresa apurada la mujer bajo el sol.

Otros vendedores se pasean por la avenida Universidad, y en esa vía, esquina con Cuauhtémoc, donde se ofrecen cobertores faciales en 90 pesos.

Comerciantes de playa se ubicaron en cruces en avenidas, como la Costera y Cuauhtémoc, con cartulinas en las que explican su situación de crisis, y piden cooperación a automovilistas.

Cerca del club del golf, un vendedor de playa Papagayo, ése sí con cubrebocas, pide monedas a conductores, para lo cual utiliza una charola. “No tengo trabajo, soy playero, apóyame con un peso”, se lee en la cartulina verde que muestra a los conductores.

En el siguiente semáforo, frente al Centro Internacional Acapulco, un grupo de mujeres aplica la misma estrategia, al igual que en la glorieta de la Diana, donde una mujer muestra una cartulina con el mensaje: “Soy trabajadora de la playa sin empleo a causa de la pandemia, podrías apoyarme con una moneda, muchas gracias”.

Unos 100 metros más adelante, una mujer limpia vidrios de los vehículos.

En otros puntos de la ciudad hay otros grupos, uno de payasos, que piden monedas mientras realizan acrobacias en los cruceros.

Las pérdidas para comerciantes de la zona turística de Acapulco serán irreversibles al terminar las medidas de distanciamiento social por la pandemia, advirtió el dirigente de comerciantes, Felipe Martínez Reynoso, presidente de la Coalición de Comerciantes y prestadores de servicios turísticos del estado de Guerrero.

Martínez Reynoso explicó que, debido a la inactividad, cientos de comerciantes establecidos y semifijos de Acapulco tendrán serias afectaciones.

“En el caso de los deportes acuáticos, todos los motores, la sal o la brisa los daña, las afectaciones serán irreversibles”.

Añadió que “para aquellos que están rentando un local, por la falta de dinero le van a quitar el espacio, no vamos a tener nada, vamos a tener que empezar desde ceros”.

Es triste que autoridades se escuden en el coronavirus para no ayudar, con el argumento de que este es un problema mundial, que no solo es una situación que se viva en Acapulco”.

El presidente de la Unión de Cooperativas en Vanguardia por el estado de Guerrero, Arturo Pantoja Guatemala, alertó: “Estamos viendo con preocupación los efectos que van a venir después que se levante la cuarentena”.

“Estamos preocupados por las consecuencias, se necesita un programa de reactivación económica por las cosas que van a venir, hay quienes pagan impuestos por laborar en zona federal, los transitorios”.

Y concluyó: “Ahora estamos preocupados por la alimentación, pero posteriormente vamos a preocuparnos para pagar, llevamos más de dos meses contrayendo deudas, empeñando cosas para poder sobrevivir, ahí vamos a requerir otras demandas.”

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