Suman 62 muertes por alcohol adulterado

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Miércoles 13 de mayo de 2020. Treinta y cuatro personas fallecieron por ingerir alcohol adulterado en los municipios de Chiconcuautla, Puebla, y Axochiapan, Morelos, informaron ayer autoridades locales. En ambas jurisdicciones, la bebida se repartió en los festejos del 10 de mayo, detallaron.

Eduardo Soto Velázquez, secretario particular del edil de Chiconcuautla, Artemio Hernández Garrido, informó que la tarde de ayer llegó la Guardia Nacional para acompañar a las autoridades sanitarias del estado en una movilización tendiente a identificar posibles intoxicados.

El ayuntamiento informó que las 20 personas fallecidas ingirieron refino –un destilado de agave– que habría sido distribuido por productores del municipio de Zacatlán. Hernández Garrido informó que ocho fallecieron en la cabecera municipal ubicada en la Sierra Norte, cuatro de la comunidad de Toxtla; dos de Zacatepec; uno de Macuilacatla; uno de Benito Juárez, y uno más de Axocopatla.

Aunque en redes sociales se señaló que la bebida fue consumida en festejos en un velorio e incluso en una faena municipal, el funcionario informó que las botellas fueron compradas en varios puntos y consumidas en domicilios particulares y no en un punto en particular.

Los decesos comenzaron el lunes por la tarde. No es que haya una fiesta. Es una bebida que se consume mucho porque es una zona muy marginada. Cuesta 15 pesos el litro, añadió.

Indicó que la venta del alcohol continúa pese a las restricciones por la pandemia de Covid-19.

El ayuntamiento recomendó a la población evitar la venta y consumo de bebidas alcohólicas. También recomendó a quienes lo hayan ingerido acudir de inmediato al centro de salud en caso de que se tengan dolores de cabeza, mareos o vómito.

El munícipe informó que la investigación se hará en conjunto con la Secretaría de Salud estatal, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS-Bienestar), la Fiscalía General del Estado y la Cofepris.

En tanto, 14 personas murieron en la comunidad indígena de Telixtac, municipio de Axochiapan, y en Jonacatepec, por presuntamente consumir una bebida alcohólica adulterada, informó Pedro Enrique Clement Gallardo, de la Coordinación Estatal de Protección Civil.

Operativo en Axochiapan contra venta de aguardiente

En Telixtac, municipio de Axochiapan, la mañana de ayer se realizó un operativo para cerrar los establecimientos que vendieron esas bebidas y se decomisaron algunas botellas, que según el secretario general, conocen en el pueblo como “cachorro, amargo y damiana”.

En Telixtac murieron 11 personas, informó Jorge Cedillo, secretario general del ayuntamiento de Axochiapan, ubicado al suroriente de Morelos, y tres más en Jonacatepec.

Este aguardiente fue consumido por las víctimas mortales entre el 10 de mayo, Día de la Madres, y el día 11, de acuerdo con la información difundida por Protección Civil Estatal y la Comisión Estatal de Seguridad.

Antes de las 15 horas, en entrevista telefónica, el secretario general del ayuntamiento de Axochiapan dijo que esta autoridad reconocería las defunciones hasta tener la confirmación directa de los familiares de las víctimas mortales y sus respectivas direcciones.

La Coordinación Estatal de Protección Civil alertó que el número de intoxicados y muertos podría aumentar, pues aún no se tiene un reporte completo de las víctimas que consumieron ese alcohol adulterado que se vende en esa región de la entidad, debido a que varios murieron en sus casas, en las calles, o en clínicas particulares. Lo anterior, debido a que en el hospital de Axochiapan se atienden casos de Covid-19.

Debido a que en Telixtac se rigen por usos y costumbres ni siquiera solicitaron actas de defunción al municipio ni permitieron a la FGE realizar autopsias, dijeron autoridades municipales de Axochiapan.

Un testimonio

El padre de Jacinto Linares Morales, una de las víctimas mortales de Telixtac, municipio de Axochiapan, narró que cuando su hijo despertó la mañana del lunes salió a la carrera de su cuarto, diciendo que se le había apagado la luz, ya no veía; le pidió que lo llevara al doctor para que lo curaran, porque decía que “sentía muy feo, y se le entabló el pecho y el estómago”.

A pesar que su hijo alcanzó a recibir atención médica privada, no resistió los dolores y murió.

De repente, empezó a quejarse mucho y luego despacio, pero ya después muy apurado, le pusieron unos aparatos y ya no reaccionó. Tenía 41 años, narró el padre.

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