Pobladores en Mazatlán conforman grupo de Fuerzas Comunitarias Rurales

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Mazatlán. Pobladores de la sindicatura de Tepuche, ubicada en el municipio capitalino de Culiacán, anunciaron la conformación de las Fuerzas Comunitarias Rurales, con las que pretenden defender su territorio y cuidarse entre ellos.

La mañana de este martes unos 300 habitantes de la comunidad Aguacaliente de Los Monzones, en su mayoría mujeres, niños y adultos mayores, encabezados por Gloria García y Andrea Cebada, portando pancartas y lonas exigieron la instalación de una base militar y la presencia de la Guardia Nacional en su localidad, en respuesta a la reciente incursión de civiles armados ocurrida en Paredones, un pueblo aledaño cuyos habitantes decidieron abandonarlo.

A la entrada de Aguacaliente de Los Monzones, ubicado al norte de la cabecera municipal de Culiacán, en la zona rural de la demarcación, los manifestantes instalaron un gran letrero anunciando que son parte de las Fuerzas Comunitarias Rurales.

Acotaron en el cartel “estas comunidades beligerantes respetan las leyes del Estado, gobierno militar, federal y estatal. Estos pueblos actúan conforme a derecho bajo lo establecido en el artículo 2 del reglamento de las leyes y costumbres de la guerra terrestre, conforme a lo establecido en el derecho internacional”.

Las lideresas del movimiento explicaron que las Fuerzas Comunitarias Rurales se conformaron en respuesta a la nula atención de las autoridades para ofrecerles seguridad, pues llevan tiempo pidiendo presencia policiaca o militar permanente en la región sin resultados, y temen que sus familias puedan estar en riesgo. Incluso señalaron que debido a la violencia, algunas personas ya no envían a sus hijos a las escuelas.

Los inconformes colocaron a la entrada de Aguacaliente de Los Monzones un extenso alambre, y en otros puntos barricadas y trincheras con las cuales buscan impedir que ingresen extraños a la población, mientras llegan elementos de la Guardia Nacional o militares, con quienes dijeron estar dispuestos a colaborar.

Expusieron que no quieren problemas de tipo alguno, y sólo les interesa que haya paz y tranquilidad, pues en su población siempre ha prevalecido la serenidad.

Añadieron que desean tener en la localidad una base militar, para que los tres mil habitantes de la sindicatura vivan seguros, y no llegar al extremo de tener que salir de su villa.

Las mujeres al frente del movimiento advirtieron que si las autoridades no atienden a su llamado, pedirán ayuda a la Novena Zona Militar, con sede en Culiacán, pues su única intención es defender su territorio.

Descartaron que la Fuerzas Comunitarias Rurales tengan similitud con otros grupos que operan en territorio mexicano, dado que sólo se integraron para enfrentar a la violencia mientras que efectivos castrenses o de la Guardia Nacional llegan a apoyarlos.

Últimas noticias