Participan decenas de miles de mexicanas en Un día sin nosotras

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Decenas de miles de mexicanas de todos los estados del país se sumaron ayer al movimiento nacional Un día sin nosotras para sensibilizar a la sociedad acerca de la violencia de género que a diario sufren las mujeres, y se ausentaron de sus centros laborales, edificios gubernamentales y escuelas, lo que propició una disminución del tráfico vehicular, peatonal y de pasajeros en el transporte público.

Sin embargo, también miles de trabajadoras de restaurantes, comercio informal, bancos, hoteles y centros comerciales, sobre todo las que son el sostén de sus familias, cumplieron su jornada.

En algunos casos fueron amenazadas por sus patrones con descontarles el día si faltaban. Otras optaron por efectuar manifestaciones en repudio a los feminicidios y al acoso sexual y laboral.

Reporteras e integrantes del Frente Guerrero por Nuestros Desaparecidos protestaron en Chilpancingo. La comunicadora Scarlet García Arias denunció que en el estado las periodistas enfrentamos campañas de desprestigio, autocensura como método de protección en zonas silenciadas por la violencia, privación de la libertad, agresiones, obstrucción del trabajo, intento de feminicidio y asesinato.

En tanto, Guadalupe Rodríguez, de dicho frente, acusó al gobernador Héctor Astudillo de dividir a los colectivos; afirmó que las comisiones ejecutivas de Atención a Víctimas nacional y estatal no atienden debidamente a las familias de desaparecidos.

Este 9M estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo crearon una cuenta de Facebook en la que publicaron fotos de un tendedero con denuncias contra docentes y compañeros que las acosan sexualmente.

“Una vez el doctor Carlos Barra dijo frente a mis compañeros: esa flaquita, poquitas nalgas, poquitas bubis, pero sí me la ando chingando”. Cuauhtémoc Granados Díaz, del área académica de derecho, fue exhibido porque comentó: ¿De qué se preocupa, si tiene buenas nalgas?

En Chihuahua, alumnas de la Universidad Autónoma de esa entidad y de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez colocaron un tendedero del acoso en sus respectivas instalaciones, en el que publicaron el nombre de presuntos hostigadores.

Mientras, unas 20 estudiantes encapuchadas clausuraron de manera simbólica la entrada de la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos; acusaron al rector Gustavo Urquiza de ser omiso en los casos de acoso y de no frenar la violencia de género en el plantel.

En municipios de la zona oriente del estado de México, donde se registra el mayor número de feminicidios en el estado, no tuvo mucho eco la convocatoria al paro nacional, pues féminas de Ixtapaluca, Chalco, Chimalhuacán, Valle de Chalco y Nezahualcóyotl realizaron sus actividades con normalidad, algunas con el argumento de si no trabajamos, no comemos.

En la ciudad de Oaxaca, algunas mujeres que apoyan la iniciativa Un día sin nosotras sí laboraron, porque de otra forma, dijeron, el trabajo se les acumulará el resto de la semana.

Comerciantes de mercados y puestos ambulantes efectuaron sus actividades cotidianas, pues si no venden no ganan dinero. 

Amenazan con descuentos 

En Bahía de Banderas, Nayarit, empleadas de hoteles revelaron que este 9M acudieron a trabajar porque el fin de semana los jefes les comunicaron que si faltaban se les descontaría el día.

En León, Guanajuato, una de las ciudades más afectadas por la violencia generada por el crimen organizado, las policías, dependientes de plazas comerciales y ambulantes se presentaron a laborar.

No puedo faltar, vivo de lo que gano. Apoyo el paro y estoy contra la violencia que nos daña a las mujeres, comentó María Elena Márquez, vendedora de quesadillas.

En el área metropolitana de Guadalajara, Jalisco, la mayoría de pequeños negocios y comercios en los municipios conurbados abrieron y trabajaron de forma normal, mientras el sector público estatal y municipal paró en gran medida.

En Tabasco, algunas mujeres que prestan servicio en hospitales y dependencias de salud no se unieron al paro, ya que dirigentes sindicales les dijeron que serían mal vistas por los jefes si faltaban.

Paros escalonados y hombres con moños 

En Cancún, Quintana Roo, el presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, Conrad Bergwerf, informó que coordinaron paros escalonados en apoyo al movimiento y en tiendas departamentales los varones portaron moños morados en el pecho en solidaridad con sus compañeras ausentes.

En Baja California, no sólo las mujeres se ausentaron de las oficinas de gobierno, sino que el gobernador Jaime Bonilla, del partido Morena, se contagió del 9M y canceló su agenda pública.

Con una escenificación en público, el grupo Tramoya Teatro se manifestó contra la violencia hacia la mujer en el monumento a Vicente Guerrero de Mexicali.

En las oficinas de Recaudación de Rentas, Licencias y Registro Civil de la ciudad de Chihuahua hubo largas filas y los trámites se retrasaron; el gobierno estatal aseguró que fue porque 52 por ciento del personal son mujeres. También en Nuevo Laredo, Tamaulipas, empleados varones del gobierno municipal atendieron a los ciudadanos.

En Morelia, Michoacán, la Cámara de Comercio informó que al menos 50 por ciento de negocios de la zona centro del estado cerraron el lunes, en demanda de que se frene la violencia contra las mujeres.

En las capitales de Sinaloa, Aguascalientes, Tlaxcala, Zacatecas, Guerrero, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, San Luis Potosí, Nayarit, Durango, Sonora, Baja California Sur y Campeche, obreras, secretarias, maestras, oficinistas, reporteras, estudiantes, comerciantes, vendedoras, conductoras y policías, entre otras trabajadoras, se sumaron al movimiento.

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