Pienso en mí como un actor, no como una estrella de cine: Kevin Bacon

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Kevin Bacon vestía un leotardo de cuero rojo y bailaba enfrente de Britney Spears cuando se dio cuenta de algo. Era una cosa rarísima, recuerda riendo. “Estaba ahí pensando: ‘Wow, mi vida es bastante interesante, mira adónde me ha traído’”. La peculiar dupla se conoció en 2016, mientras filmaba un comercial para una compañía de celulares británica.

Ella estuvo muy bien y fascinante. Fue interesante conocer a alguien que ha crecido con toda esa fama desde muy temprana edad, contó el actor a The Independent. Como Britney, Bacon es una figura de la cultura pop que todos reconocen, pero a diferencia de la cantante la fuente de su éxito proviene de algo más difícil de explicar.

Alguien alguna vez me dijo que soy más conocido por ser conocido que por cualquier cosa en la que haya actuado, recuerda. Lo que hirió mis sentimientos un poco. Digo, he hecho un montón de trabajo, ¿sabes? Me he esforzado al máximo para ser un buen actor, ¿y ahora me estás diciendo que soy famoso porque soy famoso?

Siendo justos, aquella misteriosa persona podría tener algo de razón. La película favorita de Bacon cambia según el individuo. Cuando se le acercan en la calle, él cuenta que ninguna cinta es mencionada más que otras. “Tal vez si sumamos todo sería Footloose, pero incluso de ésa no estoy seguro”, aclara.

Relación de amor-odio

Pienso en mí como un actor, no como una estrella cine. Siempre he tenido una relación de amor-odio con otros aspectos de la industria: la prensa y las celebridades, y el estilo de vida hollywoodense, estar en las fiestas indicadas y demás. ¿Me gustan esas clase de cosas? La verdad no, aclara.

También admite que en algún momento sí deseó el gran estrellato cinematográfico. Tuve un momento, ¿sabes? Pero también sabía que iba a tratar de estar en esto por un buen rato, y que lo que realmente quería hacer era interpretar tantos tipos diferentes de gente como pudiera. Sí aprecio estar en películas exitosas, si una tiene una taquilla enorme, o si obtienes algún premio, o si la gente te quiere; te da la oportunidad de trabajar más. Es lo que mantiene al tren andando.

Su nueva película, You Should Have Left, es un thriller sicológico que lo devuelve a un rol protagónico luego de cinco años. También es una reunión entre el actor y el cineasta David Koepp, con quien hace 20 años hizo Stir of Echoes (Ecos mortales).

Bacon interpreta a un hombre que podría estar o no involucrado en la muerte de su esposa. Disfruta que la película aborde temas como el movimiento #MeToo y la inseguridad masculina de mediana edad. Los hombres siempre están preocupados por el poder, pensamos en él todo el tiempo. En los deportes, en la oficina, hablando de dinero o de la potencia de nuestros coches. La película explora lo que pasa cuando ese poder empieza a diluirse, explica.

El filme encaja muy bien con lo que sucede en la sociedad

Considera que el hecho de que su personaje sea muy viejo para tener una niñita, que está en una relación con una mujer que es mucho más joven que él, todo eso lo carcome y lo lleva a la paranoia. También aclara: “No nos propusimos hacer una película que comente sobre #MeToo, o lo que está ocurriendo con la sociedad en este momento, pero encajó muy bien con muchas cosas que estaban sucediendo”.

La actuación de Bacon en You Should Have Left muestra lo que lo hace un actor tan atractivo: nunca se sabe dónde estás parado con él. El género de horror tiende a reflejar el mundo detrás de quienes están mirando. “El tipo de horror que más aprecio es sicológico o intelectual, como en Rosemary’s Baby o The Shining, o cosas como Stir of Echoes, y ha explotado ahora por cosas como Get Out. Algo que más me sorprendió de esa película fue que existía en tres niveles distintos: era perturbadora, graciosa y tenía un comentario social. Conseguir todo eso en una película es realmente difícil, pero creo que cada vez lo vemos más”.

Bacon cree que el trabajo sigue siendo lo que más lo motiva. No me preocupa que la gente vaya a sentirse de alguna manera acerca de mí basada en los personajes que he interpretado. Eso no me asusta. No puedes homogenizar las cosas mucho en la creación de arte. No pretendo ponerme petulante acerca de eso, pero el arte tiene la responsabilidad de presionar sobre los límites y de lidiar con temas difíciles. No todo el tiempo, cuando le es posible.

Kevin Bacon sabe que debido a los numerosos papeles en los que interpreta al malo han ocasionado que algunas personas lo encasillen, “que es algo que intentas evitar hacer mucho. Pero más que nada, simplemente amo estar en un set y el tiempo entre el ‘acción’ y el ‘corte’. ¿Ser capaz de ser un intérprete y que me paguen por eso? Tengo una enorme cantidad de gratitud por eso”.

You Should Have Left ya está disponible en servicios de streaming de algunos países, como Amazon, iTunes, YouTube.

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