La vida no sería tan bonita si no hubiera cometido tantos errores: Reyli

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Ciudad de México. Reyli Barba celebró la vida, y al finalizar el streaming gratuito que ofreció Por los niños y niñas de Chiapas, dijo: Esta noche no la cambio por ninguna, porque no la pude haber vivido a los 35 años, ni a los 20 ni a los 100; espero llegar a 99. Eso pido a Dios, ahora que sí quiero vivir.

La trasmisión Reyli Barba íntimo. Por los niños y niñas de Chiapas, se llevó a cabo en directo la noche del viernes desde la casa-estudio del intérprete de Así es la vida, ubicada en un lugar boscoso en el sur de la Ciudad de México, definido por el propio cantautor, como templo de arte, cultura, amigos y buen gusto.

Convencido de que tenía que darle tiempo al tiempo, luego de varias caídas y tropiezos, el músico comentó: Al final entiendo por qué pasó todo. Tenía que rodar y rodar y rodar. No sería la vida tan bonita si no hubiera dado esos golpes, si no hubiera dicho tanta barbaridad, hecho tantas locuras, ofendido a tanta gente. No sería tan libre como soy ahora, porque Dios me dio la oportunidad de volver y hacer las cosas como me gustan, ya está bueno de payasadas.

Luego de varios años de haber iniciado su carrera solista y ocho de estar alejado de los reflectores, el chiapaneco expresó agrado por volver a tocar con Rafa López y pensar en una gira con Elefante en 2022. Todo me emociona porque llegó el tiempo de disfrutar la vida, que antes no estaba gozando debido a que estuve más diluido y frágil por dentro.

En el estudio donde se hizo la transmisión, acompañado por Los del Sur y diversos invitados, Barba sostuvo que la pandemia ha dejado varios mensajes, de los que el más significativo es que la gente que trabaja más, debe ganar más. Esas personas que no dejaron de ir a su empleo, quienes viajaron tres horas y se subieron al Metro, aunque no tenían para cubrebocas, se la rifaron con un pañuelo y las manos.

–Sientes la misma paz que trasmites ahora al hacer música? –se le preguntó.

–La paz es un instante, vivir en paz, momento a momento, es bien sencillo, si sabemos de dónde viene la paz. Yo tengo 25 horas al día, 13 meses y 366 días en mi calendario, lo que es una gran locura que desarrollé cuando estaba en el centro de rehabilitación Volver a vivir libre, en Chiapas. La paz es un derecho humano irrevocable, perderla es nuestra responsabilidad.

El intérprete continuó: “En todo el mundo habemos buenos, los malos no existen, sólo a veces nos echamos a perder. Yo estuve de ese lado porque me eché a perder conmigo mismo. Si no me respetaba, imagínate a quién. Como no soy un santo, pero tampoco Satanás, no hago milagros y sólo digo la verdad. Así me hicieron, así me criaron y sé lo que digo, pero ahora aprendo a callar; nunca me olvido de los que amo y la injusticia me hace llorar. Viva la buena lucha, pero no a garrotazos ni pistolazos, sino con palabras, diálogo, poesía y música. Que muera el tirano, que es la ignorancia, el ego, el miedo, la corrupción y la locura”.

Impulso a jóvenes

A las ocho de la noche, el músico comenzó el streaming, auspiciado por el organismo World Vision. Los donativos se destinarán a comunidades vulnerables en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se informó.

Ahí, en su casa, Barba invitó a participar a jóvenes músicos y cantantes, a quienes impulsa en esta carrera que sabe es complicada, pero con grandes satisfacciones. Para conducir el concierto llegaron Adal Ramones y Odalys Ramírez, quienes entrevistaron en diversos puntos de la casa, tanto a Barba como a los músicos, a Doña María Arrocha, madre del cantante, y a los directivos de World Vision.

Entre anécdotas, recuerdos y perspectivas futuras, Barba cantó con el corazón, habló sobre la devoción a la música, los partos naturales, como llama a determinado proceso creativo y se refirió a los grandes amores.

En la organización de esta actividad, encabezada por su equipo de trabajo, se vio a unos ir y venir de un sitio a otro de la casa; a otros moviendo cables, colocando bocinas y monitores, ofreciendo cubrebocas o liquidos desinfectantes o atendiendo al pequeño grupo de invitados que atestiguó la transmisión desde la terraza del inmueble. La música, la alegría y la buena vibra acompañaron al compositor en su sitio.

Aunque la lluvia no cedió, la del viernes pasado fue una noche donde se escucharon, a través de una pantalla y desde el interior de la casa: Todos caben, Al fin me armé de valor, 16 mil 437 días, Magnetismo total, Tu corazón, Desde que llegaste, Amor del bueno, De la noche a la mañana y Así es la vida, canción con la cual cerraron el streaming, lo que generó aplausos, canto y baile.

Viva la música y viva la vida, dijo Barba, quien crea música, impulsa nuevos talentos y concreta proyectos distintos. Puntualizó: Chiapas vale más de lo que el mundo sabe. Yo digo eso, tengan un poquito de compasión. Si damos tanto, que nos regresen por lo menos la mitad de lo que producimos. No quiero que suene a política, pero la pobreza extrema que vive la mayoría del país, así como Centro y Sudamérica, no es culpa de nadie, no culpemos a nadie y empecemos a hacerlo bien.

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