Supresión de ‘dixie’ en su nombre, coloca a ‘Las Chicks’ del lado correcto

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Las Chicks entran en un nuevo capítulo en su carrera musical, tras 14 años de silencio.

El trío de Texas de Emily Strayer, Martie Maguire y Natalie Maines ha bromeado con nueva música durante un año, y Gaslighter finalmente salió el 17 de julio, cuando su país está envuelto en políticas divisorias, cancela la cultura y aumenta la desigualdad social.

La discográfica ya había hecho 400 mil copias del último sencillo de Dixie Chicks cuando la banda le anunció que habían cambiado de nombre. Era junio pasado y, en vísperas del asesinato de George Floyd, millones de personas habían tomado las calles para apoyar el movimiento Black Lives Matter. De pronto, la denominación de una agrupación ligado a la vergonzosa historia racista de Estados Unidos parecía inaceptable.

El término dixie hacía referencia a los estados sureños (la Confederación) que en la Guerra de Secesión (1861-1865) defendían la esclavitud contra los territorios del norte. Ahora, la banda es sólo The Chicks. “El sello hizo un sticker para las copias que ya habían sido impresas, así que la gente puede hacer su propia edición”, explicó la multinstrumentista de la banda, Emily Strayer a The Independent.

Tanto la web como los perfiles de redes sociales de la banda incluyen ya la nueva denominación.

Fue la vocalista del trío, Natalia Maines, quien hizo la sugerencia a las demás, por influencia de Nascar, organización de automovilismo que prohibió el uso de la bandera confederada. “Casi parece que se preguntaban por qué nos había llevado tanto tiempo.

Damos sinceras y francas gracias al dúo neozelandés de los años 60 The Chicks, por el elegante gesto de dejarnos compartir su nombre. Estamos honradas de coexistir en el mundo con estas excepcionalmente talentosas hermanas, dijeron en un comunicado.

Las integrantes han aprovechado para presentar una nueva y reivindicativa canción, March March, que hace referencia a las multitudinarias protestas antirracistas.

La postura política de The Chicks ha sido clara desde 2003, cuando, días antes de la invasión estadunidense a Irak, Maines dijo a su audiencia en Londres que la banda estaba avergonzada de que el presidente George W. Bush, viniera de su estado natal, Texas. La reacción fue inmediata e intensa. Con una base de seguidores que había echado raíces en el sur conservador de Estados Unidos, muchos vieron el liberalismo de la cantante como traición.

El country ha sido la base de The Chicks desde que se formó, en Dallas, en 1989, año que Strayer ahora siente como una vida distinta. Su nombre, tomado de la canción Dixie Chicken, de Little Feat, no parecía problemático en aquellos días. Estaba feliz de hacer dinero cuando tenía 16 años, así que no estaba pensando mucho en el apelativo, para ser honesta, dijo. 

Connotación negativa

“Los sureños han vivido con la palabra dixie y la bandera por mucho tiempo”, explicó Maguire. “Y muchos no piensan en las connotaciones. Pienso en la música dixieland y la bandera está por todos lados, pero definitivamente se siente que tienes que despertar, madurar y decir: ‘espera, no; esto es doloroso, tiene connotaciones muy negativas’, y hace falta un movimiento.

Si Black Lives Matter y el asesinato de George Floyd no hubieran ocurrido, tal vez habríamos tardado otro par de años, no lo sé, pero definitivamente encendió un fuego en nosotras para estar en el lado correcto de la historia.

Aunque quizá perdieron un gran porcentaje de sus seguidores, todo lo que pasó en 2003 llevó a The Chicks a ser acogidas por una audiencia más general. Han trabajado con Taylor Swift, quien no sólo señala a la banda como una de sus mayores influencias, sino que además las invitó a colaborar en su álbum Lover. Beyoncé les pidió que aparecieran con ella en los Country Music Association Awards y Grimes fue fotografiada con una de las playeras del grupo cuando dejaba el estudio de grabación.

The Chicks son quizás el único acto femenino que puede infundir una rabia extrañamente temerosa en los hombres. Con cada álbum se han vuelto más seguras. Maine afirma: Tuvimos papás que nos criaron para defendernos a nosotras mismas, para creer que somos tan buenas como cualquier hombre, que podemos jugar el juego y estar adentro. Simplemente parecía natural para nosotras estar bien con quienes somos, decir quiénes somos,qué necesitamos y cómo nos sentimos.

Fue más casualidad que intención lo que llevó a The Chicks a lanzar su disco en año electoral. La grabación, que empezó en la primavera de 2018, se alargó debido a que las tres integrantes viven en distintas ciudades. Hay algo de encanto en presentar un álbum llamado Gaslighter, precisamente cuando el comportamiento del actual presidente de Estados Unidos se vuelve más desconcertante. Cada vez que piensas que no puede ponerse más increíble, se vuelve más increíble, asegura Maines.

“Hace tres años no se sabía lo que era el gaslighting (maltrato sicológico hacer luz de gas, en español), pero ahora todo mundo lo sabe por Donald Trump, así que ni siquiera consideramos otros títulos para el disco”, agrega la vocalista.

La primera vez que el trío escuchó ese término fue en terapia.

Esta semana, The Chicks debería estar tocando en el Madison Square Garden, pero han estado experimentado el lanzamiento del álbum más exhaustivo de su historia.

“Me parece interesante cuán rápido se adapta el cerebro. Recuerdo que al principio de la cuarentena ver espectáculos de tele hechos con Zoom era muy triste y raro, y ahora es muy normal. Fuimos a una recaudación de fondos virtual la otra noche y conocimos al presidente Obama por primera vez”, expresa Maine.

Sobre por qué no lo habían conocido antes, la cantante ríe y responde: Oh, creo que no le gustaba nuestro nombre.

Últimas noticias