México se adaptó a crisis: Patricio Diez, director de Compartamos Banco

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Ciudad de México. El México “popular” demostró una capacidad de resistir y adaptarse a una nueva realidad, aún cuando los pequeños comerciantes, las microempresas o la población que habita en comunidades lejanas a una metrópoli resultaron ser el uno de los sectores más afectadas por la crisis que generó Covid-19, asegura Compartamos Banco.

Patricio Diez de Bonilla, director general de la institución, explica que después de la etapa más crítica de la pandemia, que fue el segundo trimestre del año, la gran mayoría de los clientes retomaron sus planes originales de pago.

Esa “actitud de lucha, de capacidad de cambio es lo que realmente nos entusiasma a todos, porque creemos que sumando esfuerzos desde ese microempresario con la banca y con todos los demás, podemos generar un mayor dinamismo económico que tanto requiere el país”, enfatiza el banquero.

En una entrevista con La Jornada, previo a la 84 Convención Bancaria, que se realizará los próximos 11 y 12 de marzo, Diez de Bonilla sostiene que por lo anterior, este banco, que se enfoca en dar microcréditos productivos en zonas a las que la banca tradicional no llega, tiene la responsabilidad de mantener abierto el acceso al crédito.

Aclara que la relación con la administración es positiva y existe un mutuo interés por lograr que más mexicanos accedan al sistema financiero. En cuanto al ambiente que envuelve al país en materia económica, califica como necesario que haya reglas claras y estado de Derecho para financiar los grandes proyectos de infraestructura.

¿Qué opiniones se recogen de los clientes que atienden a un año de la pandemia sobre su situación económica?

Hace 12 meses, en los meses de abril mayo del año pasado, cuando las restricciones de movilidad fueron muy duras, por supuesto que los negocios, los micronegocios y negocios grandes, más bien toda la actividad económica se redujo de forma significativa.

Los negocios de nuestros clientes también fueron afectados en sus ingresos y no sólo en sus ingresos, sino en el giro de negocio al cual ellos se dedicaban. Si estabas enfocado en el sector turismo y el sector turismo se desplomó tienes que reinventarte.

Lo que ha pasado con nuestros clientes es que si al inicio de la contingencia, en marzo o abril, el impacto en sus ingresos fue relevante, esto se ha venido recuperando al cabo de los meses. Evidentemente los microempresarios se reinventan, buscan aquellas actividades por las cuales exista demanda, inclusive en un contexto complejo como el que estamos viviendo de desaceleración económica.

Por supuesto que a principios de la contingencia el impacto fue relevante. Ha venido recuperándose gradualmente, se han venido recuperando los negocios, se han venido reinventando a diferentes giros.

Si no hay demanda por ropa pues hoy vendo tapabocas o gel desinfectante, en fin, ha habido ajustes en los giros de negocio y bueno, pues es a través del crédito productivo que podemos hacer que estos microempresarios se reactiven y con ellos reactiven la actividad económica en sus comunidades, en sus regiones y gradualmente en todo el país.

¿Los apoyos a los clientes fueron suficientes o se necesitan más?

Hablando de la relación que tuvimos con con el Gobierno trabajamos de forma muy conjunta y y muy rápido la CNBV y los bancos para entender la situación que se estaba presentando y desarrollar soluciones que atendían en la misma.

Nosotros en el segundo trimestre del año pasado ofrecimos apoyos a nuestros clientes, en donde al 100 por ciento de estos les dijimos: “si por cualquier motivo tu negocio se redujo en tamaño, en ingresos y no puedes hacer frente a tus pagos, no nos pagues”, y dimos un plazo de diez semanas al 100 por ciento de nuestros clientes para que pudieran tener cierta flexibilidad de reinventarse y no tener una presión para servir la deuda en ese momento.

Posteriormente, en el tercer trimestre sabíamos que necesitarían crédito porque sus negocios se habían detenido y bueno, pues necesitaban reactivar estos de una forma ágil. Entonces, en el tercer trimestre pasamos por un proceso nosotros de reestructuración de clientes. Fue un proceso muy ágil. Nosotros tenemos una cartera de cuatro meses y por reestructurar a la gran mayoría de nuestros clientes y renovamos en ese lapso el total de nuestros de nuestro portafolio.

Aquellos clientes que no pudieron ser reestructurados los tuvimos que provisionar y ya al cierre del año, en el último trimestre sabíamos que iba a haber necesidad relevante de crédito para la reactivación, pues la actividad económica en el último trimestre suele elevarse no sólo por la contingencia, sino por las fiestas decembrinas sobre todo.

Es ahí donde jugamos nosotros un papel muy relevante acelerando el crédito y logramos crecer más del 11 por ciento el portafolio en tan sólo tres meses. Entonces todavía a finales del año pasado, principios de este, hubieron ciertos estados que regresamos a semáforo rojo. Ya ahorita se está reduciendo el número de contagios y estamos ya en el semáforo naranja y gradualmente con el despliegue de las vacunas, etcétera, la recuperación la estamos viendo sobre todo para finales del de este año.

Para para atender la contingencia sanitaria, la banca, el gobierno y demás, hicimos lo que teníamos en nuestras manos hacer. Yo no veo un escenario en donde este 2021 se repita algo similar a lo que vivimos el año pasado. El año pasado, pues estábamos ante algo totalmente nuevo que nadie en ningún lugar del mundo había vivido. Hoy ya sabemos no sólo cómo atenderlo, sino también cómo cuidarnos, qué protocolos de salud seguir y por eso hemos seguido con nuestra operación,

¿Cuál fue el momento más crítico de la pandemia?

En si, 2020 fue el el el punto más complicado. Fueron los 365 días del año. La realidad es que el reto de la primera etapa de contención de nuestros clientes, en donde les decíamos “no nos pagues”, requería esfuerzos de liquidez de nuestra parte y de solvencia financiera.

Teníamos al cliente que darle, pues esta flexibilidad, pero también teníamos que tener la fortaleza financiera para poderse los brindar. Teníamos que tener una sólida liquidez, teníamos que tener un sólido capital y afortunadamente lo pudimos hacer.

También fue complicada la etapa dos de reestructuración, aquellos clientes que después de aplazar no reestructuraron por lo que fuera, tuvimos que provisionar adelantadamente todos estos créditos. Y esto generó un impacto económico muy relevante. Es más, incurrimos en las primeras pérdidas de nuestra historia para poder ser conservadores y no sólo estar fuertemente con una liquidez muy fuerte, con un capital muy fuerte, sino también con un posicionamiento muy fuerte.

A pesar de la consecuencia económica que esto trae, diría que en el segundo trimestre fue complicado, la salud financiera al tener que dar estos beneficios a nuestros clientes y también tomar la decisión de cuidar a todos nuestros colaboradores, de no reducir prestaciones, no despedir a nadie, cuidar a todo nuestro equipo era bien importante.

Este 2021 tenemos la enorme responsabilidad de mantener la llave del crédito abierto para la reactivación económica del país. Y ahí es donde vamos a trabajar muy fuerte.

¿Qué está pasando en el sector popular, que es atendido por ustedes? ¿Qué ven y que sienten sus clientes?

La recuperación todavía está siendo irregular de manera estatal. Hay estados que van avanzando más rápido que otros. Hay estados que también están en una situación sanitaria distinta a otros y esto hace que la recuperación esté siendo irregular y creemos que seguirá siendo irregular durante todo el primer semestre de este año.

En lo que logramos controlar el número de contagios, en lo que nuevamente se despliegan los programas de vacunación, pues la reactivación económica se irá dando paulatinamente. Y lo que esperamos es que sea el segundo semestre de este año y nuevamente con la demanda que tradicionalmente de crédito logremos reactivar el crecimiento.

Hay un sector muy grande de clientes que requieren nuevamente crédito para capital de trabajo y es ahí donde creemos jugamos un papel fundamental.

Los clientes han sido afectados, pero también es cierto que las unidades de negocio tan pequeñas como la microempresa mexicana que emplea a una, dos o tres personas suele ser muy flexible. Al vender productos de necesidad básica pueden adaptarse de una forma muy ágil a las condiciones económicas que se presenten en en el país en las diferentes etapas del año.

Los clientes al día de hoy se han reinventado, han cambiado de giro, han buscado la forma de salir adelante. Y es pues esta actitud de lucha, de resiliencia, lo que realmente nos entusiasma a todos, porque creemos que sumando esfuerzos desde ese microempresario con la banca y con todos los demás, podemos generar un mayor dinamismo económico que tanto requiere el país.

¿Cómo describe la relación con el gobierno?

Diría que es una relación constante en donde hay muchos puntos de interés de ambas partes, en donde tanto el gobierno federal como la asociación de bancos y todos nosotros los participantes del sistema tenemos claro que es a través del sistema financiero que podemos dar acceso a crédito para proyectos de infraestructura, para detonar el consumo, y en nuestro caso para la microempresa que al final del día son estos sectores los que detonan la actividad económica.

Por lo tanto, tanto el gobierno como nosotros estamos interesados en encontrar las mejores formas para alinear tanto las necesidades del país, sus proyectos con la viabilidad financiera de los mismos para poder hacer mancuerna y que sea a través de la suma de esfuerzos del sector público y privado que podamos generar desarrollo económico en el país.

¿Genera confianza para la inversión la política económica que ha tomado el gobierno?

Para que exista confianza en en el país, en cualquier proyecto, lo primero que tiene que haber es Estado de Derecho, certeza jurídica. Porque los grandes proyectos de infraestructura son proyectos a muy largo plazo, en donde tienes que tener total claridad, no sólo de la viabilidad económica del proyecto en el tiempo, sino también de que los acuerdos que sean celebrados serán mantenidos en los años por venir.

Evidentemente esta administración ha tratado de hacer ajustes y tratar de cambiar cosas que podían haberse hecho mejor en el pasado. Es en esta nueva forma de ver las cosas que los puntos de vista se encuentran y que tienen que ser a través del diálogo, a través de la conversación, que se encuentren para poder seguir haciendo avanzar los grandes proyectos que requiere el país a todos niveles: municipal, estatal y federal.

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