Recuperación de la economía mexicana depende de EU: BdeM

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Martes 24 de noviembre de 2020. Una recuperación de la actividad estadunidense y la puesta en práctica de estímulos fiscales en ese país serán clave para ver una mejoría en la economía mexicana, afirmó ayer el gobernador del Banco de México (BdeM), Alejandro Díaz de León.

Es muy importante para todo el mundo, pero particularmente para México, la recuperación en la dinámica de la economía de Estados Unidos, afirmó Díaz de León en conferencia a distancia organizada por el Instituto Internacional de Finanzas.

Precisó que el rebote económico local durante el tercer trimestre obedeció en parte a un mejor desempeño del sector exportador generado por una mayor demanda de productos desde su principal socio comercial.

Al mismo tiempo, admitió que todavía hay incertidumbre en torno a la recuperación de la demanda interna. Mientras avanzamos, el reto es precisamente cómo se comportarán las fuentes domésticas de la demanda agregada.

El gobernador del banco central consideró que, tras las elecciones en Estados Unidos, creció la probabilidad de la implementación del estímulo fiscal en aquella nación, y que el tamaño y el tiempo de dicho plan tendrá un efecto en la golpeada economía mexicana.

Durante su presentación, Díaz de León también habló sobre las salidas de capital que afectaron a México desde marzo; aseguró que éstas se moderaron y luego se avivaron en el mes previo al proceso electoral estadunidense.

El reto de las políticas monetarias en economías emergentes particularmente abiertas como México es buscar un equilibrio para mantener al mercado atractivo, absorber los choque externos y propiciar condiciones que faciliten un retorno a la estabilidad de precios, explicó.

Nuestro objetivo es mantenernos como un país atractivo para atraer recursos de inversión y esto es muy importante para países más integrados a los mercados financieros. México tiene a la segunda moneda más líquida en mercados emergentes, agregó.

Por lo anterior, sostuvo, las políticas económicas en el país deben estar diseñadas para absorber fuertes choques en los mercados financieros, tales como el esquema de libre flotación del peso mexicano, que en el transcurso del año se ha depreciado más de 6 por ciento.

A mediados de noviembre, el banco central decidió mantener sin cambios su tasa de referencia en 4.25 por ciento, luego de un ciclo de 11 recortes consecutivos, una pausa que justificó al señalar que la inflación mantenía una trayectoria convergente a la meta de 3 por ciento.

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