IMEF estima pérdida de 500 mil trabajos por Covid-19

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Ciudad de México. La parálisis en la actividad económica y los recortes en las calificaciones de la nota mexicana y de Petróleos Mexicanos (Pemex) condujeron las expectativas del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) para este abril. El colectivo recortó de -4 a -6.7 por ciento su estimado de crecimiento en 2020, y en quince días incrementó de una previsión de 200 mil, a 505 mil, el número de empleos formales que se perderán este año.

Los apoyos hasta ahora anunciados por el gobierno son insuficientes y persiste el riesgo de que Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s (S&P), sobre todo las dos últimas que tienen perspectiva negativa para la deuda gubernamental, reduzcan aún más la calificación, advirtió Ángel García-Lascurain Valero, presidente del IMEF.

Con ello, “la fuga de capitales (vista las últimas semanas ) se acentuaría”, ya que hay fondos de inversión que prohíben poner dinero en economías que bajas de cierto grado, agregó.

Y es que la semana pasada, Fitch redujo la calificación crediticia de México de ‘BBB’ a ‘BBB-’, manteniendo la perspectiva en estable; Moody’s rebajó la calificación de México de A3 a Baa1 y le asignó una perspectiva negativa. Ambas acciones se suman a lo hecho por S&P, el mes pasado, cuando redujo la redujo de ‘BBB+’ a ‘BBB’ con perspectiva negativa.

En lo que respecta a Pemex, Fitch revisó su nota de ‘BB’ a ‘BB-’; y Moody’s lo hizo de Baa3 a Ba2, ambas con perspectiva negativa. Con esto, la petrolera ya perdió el grado de inversión en estas dos calificadoras.

En conferencia, Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, recalcó que las acciones de las calificadoras y el costo de financiamiento que se ha duplicado en las últimas semanas, a tasas de entre 10 y 12 por ciento, evidencian que Pemex no es rentable. Así que es momento de que en la política de apoyo del gobierno se compare “el tema ideológico político con el costo beneficio”.

Aunque, agregó, que se ha reducido la fuga de capitales, pero el “coma inducido” en que está la economía requiere más apoyos que los hasta ahora referidos en los Pre-criterios de Política Económica 2021, poco más de 60 mil millones de pesos.

“Hay otras alternativas para financieras los apoyos además del endeudamiento. Primero la reorientación de recursos de los proyectos de infraestructura que se están promoviendo y dar un respiro de líquidez con el aplazamiento de impuestos”, subrayó. Por ejemplo, la condonación de cuotas obrero-patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social por más de 90 mil millones de pesos, y transferencias directas a trabajadores informales por salario mínimo en 400 mil millones de pesos.

A la par, no se descarta como un mayor riesgo el acceder a la Línea de Crédito Flexible que se tiene con el Fondo Monetario Internacional, dado que el déficit fiscal adicional no necesariamente sería visto mal por los inversionistas, “se justificarán estas medidas dada la magnitud de la crisis”, subrayó.

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