El México rural “es el México real”: Compartamos Banco

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Ciudad de México. Las comunidades más alejadas del país, mismas que carecen servicios financieros y de infraestructura en materia de conectividad, son el “México real”, afirma Patricio Diez de Bonilla, director general de Compartamos Banco.

Es a esas zonas, enfatiza, es a la que “la banca se debe” y necesita enfocar sus prioridades, con el fin de potenciar los niveles de desarrollo en las zonas más marginadas que, históricamente, han quedado rezagadas en temas como acceso a crédito o servicios financieros.

A nivel nacional, señala el joven banquero, la banca sigue rezagada en temas de inclusión financiera, en gran parte, por la falta de acceso a telecomunicaciones que se tiene en las regiones más aledañas del país, pero se deben ejecutar esfuerzos como incrementar la cantidad de corresponsales bancarios en las poblaciones lejanas.

En entrevista previa a la 83 Convención Bancaria, a realizarse los próximos 12 y 13 de marzo, puntualiza que Compartamos Banco, en vísperas de sus 30 años, tiene como objetivo incrementar su presencia en la zona sureste de México, para incluir a la mayor cantidad de personas al sistema financiero por la vía tecnológica.

¿Que opina Compartamos sobre el México popular, al ser un banco que atiende este segmento?

Como lo hemos visto siempre, es el México real, donde se concentra la mayor parte de los mexicanos, un México joven, trabajador, con grandes retos de generar fuentes de ingreso para mejorar su calidad de vida, pero es un México que busca oportunidades de desarrollo, en donde los cabeza de familia suelen moverse a zonas urbanas para encontrar estas oportunidades de negocio, nosotros vemos un México al que nos debemos.

Requiere servicios de calidad, dignidad, el mejor de los servicios, un trato humano, es nuestro foco, de cara a la realidad; un México más equitativo y trabajamos para eso, para que con los productos que damos se pueda generar ese desarrollo que tanto se necesita en las comunidades rurales.

La banca, rezagada en inclusión financiera

¿La banca sí ha quedado a deber en materia de inclusión?

Sigue habiendo muchas personas sin acceso a servicios financieros. Hay millones de personas que no tienen una cuenta de ahorro, millones que por diversas razones no tienen acceso a crédito, a seguros.

Hay un entendimiento del porqué no podemos llegar con los modelos tradicionales a comunidades aisladas, porque el modelo tradicional de la banca suele ser muy costoso, si quieres poner una sucursal en comunidades rurales, debes de tener sistemas tecnológicos, de seguridad, de traslados de efectivo, de comunicaciones, que hacen muy pesada la infraestructura tradicional y solo se justifica si hay millones de transacciones.

Más que quedar a deber, tenemos un enorme reto por delante, por encontrar mecanismos eficientes, apalancados de la tecnología que hoy ya existe para poder dar acceso en comunidades aisladas a personas que siguen sin acceso a estos productos.

Más que quedar a deber o no, con las condiciones tecnológicas de infraestructura que existían en el pasado, era difícil pensar llegar a una completa bancarización.

Hacia donde se está moviendo la tecnología con costos cada vez más accesibles, nos hace pensar que podemos llegar a seguir dando pasos sólidos para una inclusión que llegue a más personas.

¿Cómo llegar a las comunidades que no tienen telecomunicaciones, infraestructura?

Veo piezas que nos alientan, no es un esfuerzo aislado de una empresa o algún banco en particular. Debemos de generar ecosistemas entre el gobierno, telecomunicaciones, la banca, para poder tener estos mecanismos funcionando que le permitan hacer transacciones básicas a los clientes en comunidades aisladas.

Veo con buenos ojos, por ejemplo, todos los esfuerzos que estamos haciendo de corresponsalías, hemos encontrado un modelo para que los clientes puedan transaccionar en comunidades remotas mediante la red de corresponsales. Ya no necesitamos una infraestructura pesada como solían ser las sucursales, creemos en una infraestructura híbrida, en donde con sucursales, corresponsales, o tiendas de conveniencia, pueden ser los administradores de transacciones financieras básicas que permitan tener acceso a más personas en el corto plazo, y creo que para allá vamos.

Si vemos como ha crecido Yastás, en los últimos años, crecimos más de 30 por ciento el año pasado, pensamos crecer más de 40 por ciento nuestra red de corresponsales este año, y con esto, tener puntos físicos en donde los clientes puedan convertir su dinero físico en digital, es fundamental para poder pensar en que podemos generar un ecosistema de pagos con las plataformas que hoy ya existen, como CoDi.

Muchos de los componentes que se requieren ya están en la mesa, simplemente hay que tener una buena coordinación y alineación para un mismo objetivo.

¿A qué regiones en específico se quiere llegar?

Donde están fuertemente concentrados nuestros clientes es en el sureste, nosotros debemos tener puntos convenientes donde estamos. Tenemos operaciones relevantes en el Estado de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas, y ahí debemos tener una red conveniente para que nuestros clientes hagan transacciones.

No por eso vamos a olvidar el norte o el centro del país. Hay un potencial muy grande de llevar las tecnologías fundamentales para eso, poder tener una red en donde los clientes puedan hacer transacciones financieras pequeñas, básicas y de bajo monto, de una forma eficiente.

Crecer de manera sostenible

Se habla actualmente del reparto equitativo de la riqueza en el país. ¿Para que haya crecimiento económico debe haber bienestar social?

Por supuesto, pensamos en el crecimiento de largo plazo y en el bienestar del país con esa visión, de largo plazo. Para que un esfuerzo de cualquier índole se mantenga en el tiempo tiene que ser auto sustentable, seguir principios comerciales, probar modelos de negocios que puedan cubrir los costos operativos, porque de otra manera es difícil sostener algo en el tiempo si constantemente te está costando de más.

Nosotros hemos sido muy cuidadosos en nuestro modelo, vemos la generación de tres tipos de valores; el valor social es relevante, llegar a más gente en menos tiempo ha sido nuestro motor, nosotros entre más clientes estén atendidos creemos que es mejor porque tener acceso a servicios financieros te da oportunidades que, de no tenerlos, no tendrías.

Para poder hacer eso necesitas generar valor económico, necesitas tener un modelo rentable eficiente, autosustentable, sostenible y que genere sustentabilidad suficiente para invertir en nuevas tecnologías, en personas, y esto lo haces con modelos de negocios cuidadoso que rinda cuentas y así generas valor social y económico, pero te tienes que fijar mucho en valor humano, en como tratas a las personas, como desarrollas productos que les den un valor agregado.

Creemos que un año puedes generar más valor social que económico, que en algún momento se tiene que corregir o generar más valor humano que social, pero tienes que estar balanceado.

Cualquier esfuerzo que hagamos nosotros o que busque estar en el tiempo, necesita encontrar un balance. Crecer por crecer suele ser sencillo si tienes los recursos, pero si se acaban, el esfuerzo no fue sostenible, tiene que ser un crecimiento de calidad, el desarrollo se genera en el tiempo, el social y de las personas se da gradual por generaciones.

¿Cómo saber que es un “servicio financiero de calidad”?

Es aquel que va acompañado de transparencia en los derechos y obligaciones que tu tienes cuando accedes a cualquier producto. Va acompañado de esfuerzos de educación, porque muchos de nuestros clientes pueden o no, tener experiencia con el sector financiero y hay que acompañarlos, no solo ser transparentes, si no asegurarnos que están entendiendo las características del producto en cuestión.

Tienen que existir mecanismos de solución de quejas, debemos tener mecanismos de protección al cliente, un buen servicio, trato cálido, de respeto, que dignifique a las personas, hombres y mujeres, se habla ahora mucho de la mujer, pues el 90 por ciento de nuestros clientes son mujeres, nos debemos a ellas, no hoy, históricamente.

Evidentemente, debemos seguir las mejores prácticas en cuanto a su operación, normas de originación prudentes, conservadoras y también que, cuando se llega a presentar un problema, formas de cobranza respetuosas, que busquen un común acuerdo entre ambas partes, son muchos componentes que se tiene en un producto de calidad, es un esfuerzo enorme, porque se debe encontrar constantemente como satisfacer las necesidades del cliente de una mejor manera, como hacerlo más digital o eficiente, que productos valoran o cuales son los beneficios que añaden valor a su vida.

Es un coctel de componentes, no uno en específico.

Tecnología para incluir

¿Cómo hacer que en las comunidades rurales los clientes adopten la banca digital?

Hay muchos beneficios para la adopción de nuevas tecnologías, más del 90 por ciento de las transacciones en el país son en efectivo, y puede ser robado, extraviado, y eso tiene costos para las personas que puedan usar el dinero en efectivo.

Si tienes mecanismos para hacer transacciones por medios digitales que sean confiables, hay un beneficio enorme en adoptar este tipo de tecnologías, lo hemos visto en la billetera móvil en Perú, una economía similar a la mexicana, con un rezago en la inclusión y con una economía basada en efectivo. Muchos de nuestros clientes allá ya operan con tecnologías móviles, han encontrado un beneficio de no manejar efectivo.

En México está esa funcionalidad con CoDi, hay que continuar los esfuerzos, dimos el año pasado el primer paso que era tener la tecnología disponible, y todo el proceso que sigue es adopción, pero para que CoDi sea tan eficiente como el efectivo, está bien que se sume la banca pero necesitamos que se sume y se genere un ecosistema más allá de la banca, tiendas de conveniencia o departamentales, que puedas hacer en comunidades remotas, tus transacciones, mediante este tipo de tecnologías.

Cuando se generan estos ecosistemas y el cliente ve un beneficio, lo adopta, nosotros sabemos que el 90 por ciento de nuestros clientes tienen teléfonos inteligentes, acceso a comunicarse vía redes sociales o servicios de mensajería, y es tal el beneficio que se usa constantemente, añade valor, lo mismo pasará con los servicios financieros, si añades valor la adopción seguirá desarrollándose.

30 años de Compartamos

Nacemos hace 30 años con el objetivo de dar oportunidades de desarrollo a personas que en ese momento no las tenían. La mejor manera de dar estas oportunidades, pensamos que es a través de proveer servicios financieros regulados, transparentes, eficientes, con mecanismos de protección al cliente, y la historia de la compañía ha girado en ese sentido.

Ese deseo nos ha llevado a pensar que erradicar la exclusión financiera era posible. Desde que nos hicimos institución financiera y hemos crecido de forma acelerada, pasando de 60 mil clientes a más de 3 millones y medio, el foco es tratar de cerrar la brecha que existe y tocar a personas que no tienen todavía servicios financieros de calidad.

Cuando vemos el impacto social que se ha generado por Compartamos Banco y por una industria que nos ha seguido, es alentador, hoy se va a comunidades en Chiapas, Oaxaca, en el sureste, el norte, a lo largo del país, y los clientes ya tienen alternativas.

Podemos decir que no son reguladas muchas, pero hoy tienen opciones para atender una necesidad que hace 10 o 15 años probablemente no tendrían, para nosotros, evidentemente, es que se ven ciertos avances, pero todavía reconocemos que hay un enorme trabajo por hacer para generar inclusión y desarrollo en el país.

Ahorita, los mensajes y el foco a temas de inclusión financiera, desde la inclusión pasada y esta, es que se le da continuidad a estos temas y lo vemos con muy buenos ojos, por la buena coordinación entre el gobierno federal, la banca y la iniciativa privada, es lo que va a poder ayudar a solucionar problemas sociales que tiene el país como la falta de inclusión financiera que tiene el país.

 

 

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