El trabajador independiente, desafío para los sistemas de pensiones

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Sábado 18 de enero de 2020. La baja cobertura de los sistemas de pensiones, en particular para los trabajadores independientes, es el gran reto que enfrentan países de América Latina, como Chile, Colombia, México y Perú, advierte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Según el estudio Cómo fomentar el ahorro para el retiro entre los trabajadores de bajos ingresos e independientes, del organismo, aproximadamente 80 por ciento de esos empleados no cotiza en un esquema de pensiones.

El BID explica que la razón principal de esa desconexión con los sistemas obligatorios de pensiones en la región es que la mayoría no tiene un empleo formal.

Desde el punto de vista del organismo, ampliar la cobertura previsional de los empleados de bajos ingresos requiere mejorar el funcionamiento del mercado laboral y de los sistemas de pensiones.

Sin embargo, añade que para ello se necesitan reformas legislativas y reasignaciones presupuestarias que demandan grandes consensos políticos.

Para el BID, una alternativa de los países de la zona para incorporar a ese tipo de trabajadores es mediante el ahorro voluntario; sin embargo, otro desafío es convencer a las personas, pues aunque México, Colombia, Chile y Perú cuentan con esa modalidad, son pocas las que lo utilizan.

En el caso de México, resalta, sólo 6.8 por ciento de personas que tienen cuenta en alguna Administradora de Fondos para el Retiro ahorra de manera voluntaria.

Los obstáculos para el ahorro voluntario incluyen tanto barreras de demanda como de oferta. Las primeras son factores que intentan explicar porqué los trabajadores no buscan ahorrar para su retiro. Las segundas indagan porqué los proveedores no ofrecen un producto viable de ahorro para la jubilación, destaca el documento.

En ese sentido, señala que algunas barreras son intrínsecas a la naturaleza humana, como por ejemplo la innata preferencia al presente, mientras otras tienen que ver con la baja rentabilidad de proveer servicios financieros a trabajadores de bajos ingresos, lo cual hace que sean poco atractivos para los oferentes.

De acuerdo con el BID, hay dos formas de acabar con esas barreras: la primera es con un enfoque en la economía del comportamiento, la cual ayude a superar los sesgos sicológicos que impiden ahorrar a las personas; el otro camino es la tecnología y la innovación financiera, es decir, creando productos financieros accesibles y a bajo costo.

Ahorrar para el retiro no es fácil. No lo es para nadie. Pero es mucho más difícil para los trabajadores con ingresos limitados e irregulares. Asimismo, la capacidad de ahorro de las personas en la región es limitada, pues 50 por ciento de los hogares en México y Perú, así como 70 por ciento en Colombia, tienen ingresos insuficientes para cubrir sus gastos, subraya el texto.

 

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