Cambios al T-MEC traerán beneficios a mediano plazo: empresarios

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

 
Sábado 14 de diciembre de 2019. La firma del acuerdo comercial revisado con Estados Unidos y Canadá disipa la incertidumbre comercial, pero no expande significativamente el acceso de las mercancías nacionales al mercado de la región ni fortalece las perspectivas de crecimiento de México, opinó este viernes Fitch, al reafirmar la calificación de la deuda soberana de este país en un nivel de BBB, dentro del grado de inversión.

La agencia indicó que si se aprueba el tratado comercial, no se pueden descartar las tensiones comerciales de México con su mayor socio comercial, especialmente si las autoridades estadunidenses vuelven a optar por vincular el comercio con otros asuntos bilaterales, como la seguridad, la delincuencia o la migración, como sucedió en junio pasado, cuando Washington amagó con imponer aranceles a todos los productos mexicanos si no se detenía el flujo de indocumentados.

Además de reafirmar la calificación de la deuda soberana y mantener la perspectiva estable, Fitch Ratings indicó que la nota está respaldada por la economía diversificada del país y por un marco macroeconómico sólido y disciplinado.

Resaltó que, a pesar de que algunas decisiones macroeconómicas de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador han sido polémicas, también destacan por ser relativametne ortodoxas hasta el momento. Sin embargo, agregó que las fortalezas se ven contrarrestadas por las restricciones de calificación de México, que incluyen un crecimiento económico por debajo de los países que tienen una calificación similar.

 Recorta pronóstico

Fitch Ratings destacó que después de experimentar una recesión técnica en el primer semestre del año, la economía mexicana se está estancando. Por ello prevé que el crecimiento en 2020 será de sólo uno por ciento, por debajo de las expectativas planteadas en la pasada revisión.

La calificadora consideró factor de peso la caída de la inversión privada y pública, que se ha contraído. Señaló que eso se explica más por cuestiones de mercado interno, así como por un patrón que se repite cada comienzo de sexenio, por lo existe menos relación con la incertidumbre ligada al comercio exterior.

Pese a ello, consideró que la contribución que dé la inversión al producto interno bruto (PIB) para 2020 podría no destacar, pues ello dependerá de que los inversionistas lleguen a un acuerdo con el ritmo del Presidente de México.

No obstante, destacó las inversiones anunciadas por el sector privado, que forman parte del Plan Nacional de Infraestructura, y la posible atracción de más capital como resultado de la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por los dos socios comerciales.

Otros factores que consideró Fitch fueron la flexibilidad de las tasas de interés del Banco de México, pues dijo que esa medida debería proporcionar cierto estímulo a la economía en 2020.

Comentó que el presupuesto para 2020 es demasiado optimista sobre los ingresos por petróleo y el supuesto de crecimiento económico. Incluso, manifestó que Petróleos Mexicanos contribuirá menos a los ingresos federales en 2020 por los recortes consecutivos a las tasas impositivas hasta 2021 y dijo que la producción de crudo continuará cayendo.

Últimas noticias