A veces se gana en tiempo extra, dice la ex jugadora Maribel Domínguez

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Ciudad de México. Entre los ídolos del balompié existe un nombre que permaneció ocultó por años y no por su falta de talento, al contrario, por haber sido osada en su intento de jugar cuando las mujeres no tenían un espacio en la cancha. Maribel Domíguez fue atrevida dentro y fuera del campo, en su momento cumbre la discriminaron, pero 20 años después goza del reconocimiento al ser elegida para entrar al Salón de la Fama del Futbol de Pachuca.

A veces se gana en tiempo extra, dice con una sonrisa serena en videollamada. Volvería a pasar todo lo que viví y me motivaría de nuevo, nos tocó pelear, pero hoy tenemos el apoyo, asevera.

El nerviosismo y la sorpresa la invadió cuando en la votación del Salón de la Fama superó a jugadoras como Esther Mora, una de las pioneras en el futbol femenil que jugó en la década de 1970 e incluso 20 años después fue compañera de Maribel en la selección.

“Antes de nosotras hubo una generación muy importante como la de María Eugenia la Peque Rubio y Esther Mora, todas ellas dejaron el nombre de México en alto en un torneo no avalado por la FIFA, pero que todos conocemos. El futbol femenil nació hace muchos años ellas fueron un parteaguas.”

Domínguez irrumpió en la década de 1990 en el balompié mexicano como una pieza que no encajaba en un modelo exclusivo para varones. Tenía buena técnica, velocidad, pegaba al balón con fuerza y agilidad, pero era mujer y no podía jugar como profesional. Así, migró a Europa donde defendió la playera del Barcelona y después disputó con la selección nacional femenil las Copas del mundo de 1999 y 2011, así como los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Creo que fue una carrera de muchas emociones, positivas y negativas, con muchas dificultades, también estuve fuera de mi país, sin mi familia, todas esas experiencias te marcan pero te empujan a querer hacer las cosas mejor, señala.

Entre la discriminación y los obstáculos, Marigol prefiere quedarse con la imagen más relevante de su carrera cuando obtuvimos el pase a los Juego Olímpicos, sentí que estaba cumpliendo con mi madre, porque yo quería ayudarla, pensar en apoyarla me dio mucha fuerza. Entre estas palabras Domínguez revela los motivos de su perseverancia, más allá de sólo querer jugar era respaldar a su familia, la cual pasó complicaciones económicas.

Con una renovación reciente en las reglas mundiales del futbol y la creación de las ligas para mujeres, ahora Maribel comparte su experiencia con las nuevas generaciones al ser directora técnica de la selección femenil Sub 17.

Mi primer objetivo es llegar al Mundial y tener una buena participación, ya se logró con Mónica Vergara y hoy es nuestro turno, dice. Sin embargo, aspiro también a dirigir al representativo mayor o algún equipo de la Liga Mx. Y, ¿por qué no?, llegar a España. Las mujeres mexicanas estamos bien preparadas señala.

Hoy tenemos mucho más apoyo y también el doble de trabajo, porque debemos ponernos la etiqueta de profesionales. Si antes no tuvimos un respaldo e hicimos cosas importantes, ahora tenemos que hacer mucho más, sentencia.

 

Últimas noticias