Lamentan que Tenango de Doria sea reconocida por plagio a bordadores

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El Museo Nacional de Culturas Populares inauguró ayer la exposición Tenangos: cartografías de la memoria, conformada con 13 lienzos de gran formato elaborados con la técnica de paso cruzado que da renombre internacional a los artesanos y artesanas de Tenango de Doria, localidad en Hidalgo, quienes también han visto cómo su trabajo es plagiado por diseñadores de moda, editoriales y marcas de comida.

Durante la inauguración, Natalia Toledo, subsecretaria de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura de la Secretaría de Cultura (SC) federal, lamentó que Tenango de Doria no sea conocido por su historia, sino por el plagio del que ha sido víctima su comunidad de bordadores.

Tenango de Doria, dijo la funcionaria , es “el lugar de las murallas; fue en un tiempo un sitio estratégico donde habitaron y habitan distintas culturas: otomí, nahuas, totonacos. Es una zona que revela una diversidad no sólo étnica, sino lingüística y cultural. Tenango ha sido conocido no por el hermoso glifo prehispánico que lo nombra, muros salientes, almenas y círculos, ni por el apellido del coronel Juan Crisóstomo Doria; tampoco por el incendio de su iglesia, en 1816, durante la guerra entre el ejército realista y el insurgente, ni porque en la zona conocida como El Estribo los otomíes derrotaron a los franceses aventándoles enormes rocas desde lo alto de la sierra.

Desafortunadamente, Tenango ha sido conocido en un plano internacional por el plagio que ha sufrido por sus bordados, códices vivos que guardan la memoria del pueblo hñáhñú, y cito algunos casos: la casa de moda Hermès, en 2001; Nestlé, en 2015; Mango; Chocolates Abuelita; la marca española Desigual; Pottery Barn; cosméticos Mexicana Yuya; Alfaguara, al utilizar en una portada el dibujo de un tenango, y el más grave, Louis Vuitton. Carolina Herrera también. Le llaman apropiación cultural; la secretaria mandó una carta de exhorto y retiraron las colecciones.

No hay defensa de los derechos colectivos

La SC federal sabe que el andamiaje jurídico actual protege los derechos individuales y no los colectivos, porque, jurídicamente no hay un reconocimiento del sujeto colectivo de derecho, por esta razón considera que la participación de los pueblos y comunidades indígenas debe ser permanente en la construcción de un modelo alternativo para la protección de los derechos colectivos, añadió la poeta y subrayó: “El trabajo de la SC implica acciones de vinculación y coordinación interinstitucional con las comunidades de artesanos, con organizaciones de la sociedad civil, con la academia y organismos internacionales en la labor de sensibilización y concientización sobre la protección de los derechos colectivos.

Estamos trabajando desde la perspectiva del pensamiento indígena, mediante conjuros y proverbios que tienen los pueblos originarios respecto del plagio, como este conjuro del poeta mazahua Francisco Antonio León Cuervo, es nuestra respuesta creativa a la gente que se dice diseñadora y sólo se dedica a copiar y no tiene talento.

El poema dice: A las moscas blancas que hurtan la piel de serpiente / cuando la dejamos secarse al sol / que el texto anuncie su decadencia antes de la otra luna / que el kokobi penetre su mirada hasta cegarlas / cuando las vea marchar hacia el valle de los muertos/ que si al pasar las lluvias / se atreven a volver escondidas / entre las alas de las mariposas / sus rostros vengan sin ojos / para que no puedan ver los nuevos tatuajes / que cubren nuestra piel.

La bordadora María Félix Delgadillo habló de la magia de los colores y diseños de los tenangos que adornan y alegran los espacios convertidos en cortinas, manteles, bolsas, pero, señaló: No se me hace justo que hay muchísimos coyotes que llegan y pagan lo que quieren sin valorar el esfuerzo de la gente. Hemos sido víctimas de plagio. Hay mucha ignorancia y no tenemos otra que ponernos a bordar, y a veces casi regalarlos porque no nos pagan lo que realmente valen.

Recordó que su abuela fue una de las primeras en dedicarse al bordado, “y poca gente los hacía, pero fue pasando el tiempo y por la falta de recursos todos se fueron de dedicando a lo mismo.

En muchos lugares y países los tenangos son reconocidos, pero sí quisiera que nos valoren, porque es un trabajo cansado y laborioso.

La exposición Tenangos: cartografías de la memoria, cuyas obras forman parte de la colección del museo, puede visitarse de martes a domingo de 11 a 18 horas en el Museo Nacional de Culturas Populares (Miguel Hidalgo 289, colonia del Carmen, en Coyoacán).

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