“En el confinamiento, bailamos y abrimos las alas”: Alyosha Barreiro

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Sábado 18 de julio de 2020. Alyosha Barreiro se define como un explorador sonoro, que exalta la identidad de México a través de un viaje musical alucinante, donde se entrelazan, inspirado en instrumentos prehispánicos, la tecnología y la cultura ancestral.

Productor y compositor, Barreiro ha desarrollado un estilo propio, único e innovador siempre identificado con mis raíces para conjurar, como chamán, un ritual mágico que puede envolver los sentidos de multitudes hasta llegar a las fibras emocionales de públicos en sesiones de inmersión sensorial o clases magistrales, pero su proyecto Prehispánica Electrónica se ha posicionado, de manera exitosa, en diversos foros.

Esta fusión me permite llevar a la audiencia por caminos de euforia; a veces, a otras vertientes más contemplativas e introspectivas. Lo cierto es que estas sonoridades ofrecen matices de un futuro, una realidad y una contemporaneidad; a la par de que brindan una vibración y visiones de un México místico, milenario y mágico, sostuvo Barreiro.

El viaje que propone busca abrir los sentidos mediante la música, misma que reconecta con el núcleo sagrado que tenemos los mexicanos y, desde ahí, nos vamos curando.

En más de 26 años de trayectoria, el artista siempre ha buscado reinventarse. Sus inicios fueron con la percusión hasta llegar a la música electrónica, pero ha puesto énfasis, desde hace una década, en rescatar y reinterpretar sonoridades milenarias. Uso esos sonidos a mi favor, que resuenan hacia el interior, porque en realidad me he dedicado a hacer música que, de alguna forma, ayude a las personas, afirma.

Sobre la virtud de la música para sanar mente y cuerpo, admitió que es tema profundo, pues “si piensas que todo está hecho de vibraciones –como los planetas, la luz, los colores, nuestro cuerpo y la energía–, el ser humano se ha desintonizado y la música que es usada como medio de entretenimiento, puede lograr un reacomodo interno, lo cual busco con mis creaciones”.

Actualmente, agregó, hay mucho dolor, sufrimiento, angustia, tensión y debemos indagar en cómo podemos resonar desde esas emociones.

Barreiro tampoco deja de crear en época de pandemia. “Siempre estoy metido en infinidad de proyectos, ya sean documentales, producciones discográficas y la composición; con ésta he hecho sesiones rituales sonoras que forman parte de las sesiones que imparte la compañía Sensorama.

Otra iniciativa en la cual ha intervenido es Efecto mariposa: meditación en movimiento, sobre la cual dijo: en el mayor confinamiento que la humanidad ha vivido abrimos las alas y bailamos para unirnos y curarnos.

Ahora, Barreiro está concentrado en su trabajo con virtuosos guitarristas que tocan heavy metal a niveles brutales. Si realmente tienes la mente donde debe estar, que es abrirte a la música, se hallan experiencias impactantes y novedosas, como otras emprendidas en el mundo del jazz o en Bauhaus hasta llegar a Etnofest, o un concierto de Bienestar como Save the Children.

Ayer estrenó Ecstatic Dance en la plataforma Zoom, donde la invitación a los internautas fue a bailar, meditar, escuchar y conectarse. “Es un lugar para probar nuevas exploraciones, ubicarse en el centro, establecer una intención y avanzar con la melodía de los sonidos y ritmos evocadores; nos juntamos para celebrar y liberarnos. Fueron invitados músicos y diyéis de todo el mundo a compartir su energía y música con sus sets”.

A lo largo de su trayectoria, Alyosha Barreiro ha sido comisionado para hacer música en importantes eventos y se ha presentado en el festival Vive Latino, en el Zócalo capitalino, en el Auditorio Nacional, en Cumbre Tajín, en el estadio Olímpico de Ciudad Universitaria y el Espacio Escultórico, así como en diversos estados del interior y países de Latinoamérica y Europa.

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