Muere el artista José Julio Gaona Adame

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 Ciudad de México. El pintor José Julio Gaona Adame (Ciudad de Aguascalientes, 1943) falleció la madrugada del sábado 6 de un paro cardiaco en su ciudad natal, aunque radicaba en la colonia Guerrero de la Ciudad de México desde hace mucho tiempo. Había cumplido 77 años el pasado 12 de abril.

Gaona Adame era conocido por sus representaciones pictóricas, con líneas fuertes y colores vívidos, de mujeres y jovencitas en la realización de actividades comunes. Hizo en vida más de 57 exposiciones. Era miembro del Salón de la Plástica Mexicana (SPM).

Según su sobrina, Gabriela Gaona, dejó inconclusos dos óleos. Al parecer los pintaba para la exposición de “arte en cuarentena”, que prepara el SPM ahora que pueda reabrir sus puertas, mencionó Cecilia Santacruz, coordinadora general de ese recinto cultural.

El artista ingresó a esta institución dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en 1972 y desde 2009 era miembro de su Consejo Directivo de Artistas.

Desde niño dibujaba y pintaba. A los 16 años empezó a estudiar formalmente estas disciplinas en el Instituto Aguascalentense de Bellas Artes. A los 19 se mudó a la Ciudad de México para inscribirse en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP) para continuar con sus estudios de grabado y pintura. En 1967 fue seleccionado para enseñar grabado en la ENAP, de ese año hasta 1972. Durante una década fue aprendiz del pintor Trinidad Osorio.

Aunque sus dos primeras exposiciones individuales fueron de grabado, sus posteriores muestras fueron de pintura. En 1969, obtuvo el segundo lugar en el IV Concurso Nacional de Pintura, Grabado y Escultura del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana, y en 1970, el primer lugar en el V Concurso Nacional de Pintura, Grabado y Escultura.

El artista decía que no pintaba por razones comerciales o para complacer a los compradores. Su obra es figurativa, de líneas atrevidas y colores fuertes con elementos geométricos. Le llamaba la atención el violeta, el rojo intenso y el verde. Para él su obra era “mágica” porque el universo también lo es. Sus temas por lo general eran de tipo mexicanista y muchas veces reflejaban su estado natal o la Ciudad de México.

La mujer o jovencita eran las protagonistas de sus cuadros. Cuidan o juegan con niños, se pasean, acuden a un mercado tradicional o tocan algún instrumento. Su experimentación abarcaba desde lo realista, pasando por lo abstracto y lo impresionista. Más que correctas anatómicamente hablando, sus figuras proyectan algo de fantástico. La cara suele aparentar una máscara, a veces sin ojos.

Los escenarios de sus composiciones son hogares, exteriores y mercados tradicionales mexicanos. La ventana es un elemento recurrente en su obra, ya que sentía una gran atracción hacia los diferentes tipos que hay en el país.

 

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