‘Stickniness, o la sinuosa tarea de desarraigar’ arranca temporada en el CCB

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Ciudad de México. De cómo el amor pasa del idilio al desasosiego es el tema de la pieza teatral Stickniness, o la sinuosa tarea de desarraigar, que realizará temporada a partir de este jueves  20 de febrero al 15 de marzo en el Teatro El Granero Xavier Rojas del Centro Cultural de Bosque (CCB).

Escrita e interpretada por Constanza Amparán Hernández y Octavio Ahmic, se trata de una obra interdisciplinaria que conjuga la danza y el teatro físico y de objetos para profundizar en el complejo universo de las relaciones sentimentales.

Para ello se vale de la historia de amor y desamor entre un pareja de jóvenes a partir del enamoramiento, la transformación y el desgaste que sufre su relación con el paso del tiempo hasta verse envuelta en la decadencia.

Son cincuenta minutos de tensión emocional de los que como público es difícil salir ileso luego de encararse con las diferentes etapas del amor romántico, desde la emoción profunda inicial en la que todo parece ser sincronía en la pareja hasta el ensimismamiento y la indiferencia de la rutina que, al final, provocará una inevitable fractura y hasta un violento rompimiento.

Producida por la compañía Pulmón danza Teatro, es una propuesta escénica bastante epidérmica en la que queda expuesta la condición orgánica del amor como una entidad que nace, se desarrolla, se enferma y muere, narrada a partir del lenguaje del cuerpo.

La obra carece de diálogos e inclusive de palabras, a excepción de un par de muy breves intervenciones habladas de los intérpretes en las que hacen patentes, por un lado, el difícil y doloroso proceso del desapego y, por otro, la importancia de la catarsis ante la ruptura de una relación.

La puesta en escena, dirigida por Constanza Amparán, transita de la ternura al humor y la risa, de lo sutil y lo poético a lo dramático, de la impotencia y la desolación a la ira y la frustración.

Esto es apoyado por un diseño musical y sonoro que remarca cada uno de esos estados anímicos y emocionales, así como un juego de iluminación muy cuidado en el que priva la semioscuridad.

La escenografía consiste en una mesa y dos sillas de madera, así como varias docenas de recipientes de barro dispuestos en la periferia del escenario e inclusive pendiendo del techo de la sala cuyo interior contiene flores secas, semillas, juguetes de peluche y avioncitos de papel, como una manera de evocar los recuerdos construidos por esa pareja.

Esta obra surgió a raíz de una ruptura amorosa de uno de sus autores. Cuentan que el desgaste de esa relación derivó en sueños recurrentes de imágenes escénicas que se convirtieron en un pequeño sketch, cuyo material permanece en el montaje.

Las funciones de Stickniness, o la sinuosa tarea de desarraigar serán los jueves y viernes a las 20, los sábados a las 19 y los domingos a las 18 horas en el Teatro El Granero del CCB, ubicado atrás del Auditorio Nacional.

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