El artista Gabriel Cruz expone en la sede del Senado

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Ciudad de México. Gabriel Salvador Cruz es el nombre de un pintor oaxaqueño que de vivir en las calles intercambiando cuadros por telas y óleos para plasmar su obra, pasó a ser un creador cuyas producciones son codiciadas por coleccionistas y galerías internacionales.

Luego de un periplo de la mano de Daniel Gómez Íñiguez por Monterrey y diversas ciudades de Estados Unidos, Gabriel Salvador Cruz expone en la sede del Senado de la República este miércoles 20 de noviembre al mediodía, por invitación de la legisladora Indira Kempis.

La historia comenzó hace varios años cuando un hombre descalzo recostado frente a la catedral de Oaxaca coloreaba hilos con los que línea a línea daba a forma al majestuoso edificio. Un hombre se le acercó a comprometer la venta de la obra cuando fuera terminada. Y la respuesta fue que no vendía lo que pintaba, que hacía trueques. Así pidió un taller de encuadernación con Francisco Toledo y el emprendedor Daniel Gómez Íñiguez recibió por mensajería -casi un año después- la magnífica obra de Gabriel Salvador Cruz.

Más adelante el propio pintor se hospedaría en casa de Daniel donde habilitó su estudio y comenzó a pintar sin importarle el dinero. Con la venta de su primer cuadro a un coleccionista de Silicon Valley pegó los billetes ganados en otra tela y se volvió una referencia de lo que es el arte genuino y la vocación artística más allá del mercado del arte y la búsqueda de fama.

De albañil a carnicero la compulsión por pintar ha llevado a Gabriel Salvador Cruz, a sus 45 años de edad, a explorar técnicas y materiales. En los hilos encuentra su mejor acomodo pero ha utilizado todo lo que está a su alcance para reinventar un mundo singular y apasionante. Ahora se presenta en la ciudad de México y el público tendrá la oportunidad de apreciar una obra nacida de la obsesión de ser fiel a un oficio, en su caso, de outsiders.

 

Últimas noticias