‘‘Intacta’’, La Habana se acerca a su mejor tiempo: Eusebio Leal

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Sábado 16 de noviembre de 2019. La Habana. El hombre que ‘‘salvó’’ La Habana, Eusebio Leal, su historiador oficial, cree que la capital de Cuba, que festeja 500 años, permanece ‘‘intacta’’, bajo alguna magia pero también gracias a un ambicioso trabajo de conservación y restauración.

‘‘Me agrada mucho que la ciudad haya quedado como a la expectativa de un tiempo mejor; creo que ese tiempo se acerca’’, confía este hombre de 77 años, diputado, figura pública clave en la isla y muy conocido por los cubanos. Cada visita de un dignatario extranjero incluye un paseo por la urbe de la mano de Leal.

Al frente de la Oficina del Historiador en La Habana, Leal logró dar una nueva dimensión al cargo que ha ocupado durante más de medio siglo, al abrazar un vasto proyecto de reconstrucción de palacios, fortalezas, residencias y plazas de La Habana Vieja, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1982.

La bella capital, bañada por el Atlántico, atrae cada año a millones de turistas fascinados por su aspecto intemporal, entre antiguos edificios pintados de naranja, amarillo y verde, y los esplendorosos descapotables de los años 50.

‘‘Mágicamente o por una serie de fenómenos políticos, económicos y sociales La Habana permaneció intacta, esperando su momento’’, estima Leal, en referencia a la parálisis urbanística que provocó la revolución socialista de 1959, que dirigió Fidel Castro, y después el bloqueo estadunidense vigente desde 1962.

Artífice de un ingenioso sistema de restauración

Enamorado de su ciudad, pero apenado por ver sus edificios en ruinas –39 por ciento están dañados, según datos oficiales–, el historiador creó en los años 90 un ingenioso sistema para restaurarla.

Su idea: echar a andar un modelo de autogestión mediante la cadena de hoteles Habaguanex, cuyos ingresos turísticos permitieron restaurar el centro histórico donde numerosos edificios caían a pedazos y desarrollar programas sociales para sus habitantes.

De manera paulatina, Leal también logró que los habaneros se interesaran más por su ciudad y su arquitectura.

‘‘Hoy hay más conciencia, quizás se dan cuenta más ahora de la belleza, de lo culto, de lo importante’’, se congratula.

Durante años, Leal condujo en televisión el programa Andar La Habana: ‘‘Estuvo bien escogido ese título porque realmente aprendí la ciudad caminando por ella y sorprendiéndome siempre de cosas que no veía antes.’’

Pero, aun cuando la urbe conservó su encanto anticuado, Leal alaba la ‘‘sorprendente modernidad’’ de sus habitantes y quiere ver este 500 aniversario, por el que trabajó ‘‘durante tanto tiempo’’, como el comienzo de una nueva historia: ‘‘No lo veo como objetivo, sino como punto de partida’’ hacia un mejor futuro.

Según él, la celebración debehacerse ‘‘con obras permanentes, no efímeras, tratando de cuidar todo, moviendo las manos con mucho cuidado para que no se rompa por premura lo que el tiempo tanto cuidó’’.

En los últimos años, las grúas han sido omnipresentes en el paisaje de La Habana, permitiendo la remodelación de viejos edificios y la construcción de hoteles de lujo, acueductos y, más recientemente, de la costanera del Malecón.

Las autoridades prometieron para el Día D ‘‘más de 2 mil obras constructivas terminadas’’, incluida la renovación del Capitolio.

Engalanada tras meses de obras, La Habana celebra el viernes y el sábado sus 500 años de historia, colofón de una semana de festividades.

El Malecón, célebre avenida a orillas del mar, es uno de los principales escenarios de la celebración con conciertos y un montaje de 16 mil fuegos artificiales la medianoche de ayer, tras una salva de 21 cañonazos.

Antes tendrá lugar la ceremonia tradicional que consiste, en cada aniversario de la ciudad, en dar tres vueltas alrededor de un árbol, la ceiba, mientras se piden tres deseos.

Una multitud de habitantes respeta cada año esa tradición que, según dicen, trae buena suerte y se debe al hecho de que la primera misa y el primer cabildo en La Habana se celebraron a la sombra de una ceiba, el 16 de noviembre de 1519.

Según los expertos, ese fue el acto fundacional de esta ciudad de 2.1 millones de habitantes, creada por colonos españoles y que permaneció bajo poder de España hasta 1898.

El rey de España, Felipe VI, visitó Cuba esta semana para dar comienzo a las festividades.

La ceremonia será presidida por el historiador oficial de la ciudad, Eusebio Leal.

Automóviles de fabricación estadunidense de los años 50, un centro histórico lleno de calles adoquinadas, palacios y fortificaciones y sin ningún rascacielos son parte del encanto que fascina a los turistas que visitan Cuba. En 2018 fueron 4.75 millones de personas.

La ciudad aceleró las obras antes de las festividades de esta semana, con reformas de edificios antiguos, la construcción de hoteles de lujo y la renovación de una parte de las calles del centro y el Malecón.

Jornada inaugural en el Capitolio renovado

‘‘Los yanquis nos siguen apretando, pero nosotros resistimos’’, declaró el jueves el presidente Miguel Díaz-Canel durante un viaje a la provincia de Guantánamo, donde se ubica una base militar de Estados Unidos, país que quiere ‘‘seguir asfixiando la economía y pensando que este pueblo se va a rendir’’.

La población es la que más sufre por las sanciones estadunidenses, como escasez de gasolina en la isla.

Sin embargo Roberto Molina, pescador de 69 años que se instala cada día en el Malecón, mantiene la sonrisa. ‘‘El habanero es alegre, si está triste es porque es un aburrido. Si resuelves hoy, resolviste. Si no resuelves mañana, te jodiste. Pero de todas maneras vas a resolver’’, dice.

‘‘Que hay dificultad es verdad, que es un reto a veces llegar a la casa, tener la conversación íntima con mi refrigerador que yo abro y digo, qué voy a cocinar hoy’’, cuenta Alina González, geriatra de 57 años.

Pero eso no le hace perder su amor por La Habana y quiere ‘‘seguir caminando por sus bellos parques, por el Malecón, por todo su esplendor, por mucho tiempo’’.

Se espera que representantes de numerosos países acudan a La Habana para esas festividades. Hoy los recibe el presidente Díaz-Canel durante un acto de inauguración en el Capitolio renovado.

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