INAH entrega Medalla al Mérito Fotográfico a Christa Cowrie

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Pachuca, Hgo. La reconocida reportera gráfica México- alemana Christa Cowrie recibió la Medalla al Mérito Fotográfico en contexto de la inauguración del vigésimo Encuentro Nacional de Fototecas organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y cuyo tema es el 180 aniversario de la invención de la fotografía, cuya sede es en esta ciudad.

Además de Christa Cowrie también recibieron la Medalla al Mérito Fotográfico la fotógrafa y cineasta mexicana Maya Goded quien envió a un representante para recoger el galardón toda vez que se encuentra realizando un trabajo en Perú así como al holandés Bob Shalkwijk, quien desde hace más de 60 años a conformado un extenso archivo fotográfico con imágenes que ha tomado en diversos puntos del país, entre ellos el Valle del Mezquital del estado de Hidalgo.

Christa Cowrie, tras recibir la medalla de manos de Diego Prieto Hernández, director general del INAH y del gobernador Omar Fayad Meneses, recordó que a lo largo de los 25 años que estuvo en activo en el diario Unomásuno visitó al estado de Hidalgo en innumerables ocasiones.

“Este estado lo he recorrido de arriba para abajo. Fui a Huejutla (municipio ubicado en la región huasteca) a retratar a líderes campesinos, fiestas indígenas y de Semana Santa para que fueran publicadas en el diario Unomásuno.

 

“Me honra ser distinguida” dijo Christa Cowrie tras reconocer que a lo largo de su carrera como reportera gráfica, “he sido feliz de trabajar en México con total libertad”.

Recordó que al ingresar a laborar al Unomásuno -que surgió tras la desbandada de periodistas que se originó en 1976 en Excelsior tras la salida de Julio Scherer de la dirección de ese periódico producto de una maniobra golpista perpetrada por Regino Díaz Redondo-el director Manuel Becerra Acosta “me exigió tener conciencia social, y Carlos Payan, subdirector del mismo diario me dijo: déjate sorprender; y de que manera me sorprendió este hermoso país”.

“Como me decía mi hermano Fernando de Ita : Así fue el destino que escogiste para mirar el mundo, de un lugar a otro; de la gloria al infierno; de montañas y valles; ríos y selvas; bosques y desiertos; ricos y pobres, políticos, actores, artistas y bailarines; festivales y congresos hasta el cansancio siempre con honestidad, y gran sentido de responsabilidad; de ser testigo de un hecho”.

Comentó que el fotógrafo “deber ser ágil, física y mentalmente, para estar listo cuando el corazón manda la señal al cerebro para hacer click”. Dijo que recientemente se vaticinó que, ante la irrupción de las nuevas tecnologías, a la fotografía le quedaban 20 años de vida.

“Si es así, gocemos lo que nos queda de ella; practiquémosla todavía incesantemente , y no olviden que es la profesión más hermosa que existe”.

En entrevista para La Jornada, Christa Cowrie reiteró que se siente muy orgullosa de que se le hayan reconocido 40 años de trabajo constante “con compromiso y en libertad”.

Entre las anécdotas que más recuerda de su vida como reportera grafica destacó dos hechos en los que su integridad física corrió peligro.

“Han sido muchas situaciones de peligro. Recuerdo cuando las Madres de la Plaza de Mayo (que se oponían a la dictadura que gobernó Argentina entre 1976 a 1983) me pidieron que las retratara encadenadas en embajada argentina que se encontraba en la calle Río Tiber”.

“Ellas se encadenaron en la embajada y el personal de seguridad se dio cuenta y yo dije, no ¡aquí se va armar la bronca!; entonces me metí rápido en el elevador y atrás de mi venían los de seguridad quienes me iban persiguiendo por Río Tiber “relató entre risas Chista.

La segunda fue en 1988, días después del proceso electoral en que fue electo presidente el priista Carlos Salinas de Gortari en medio de señalamientos de fraude electoral por parte de Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Cloutier, candidatos del Frente Democrático Nacional y del Partido Acción Nacional respectivamente.

“Estaba en la Cámara de Diputados y retrate los paquetes electorales a través del agujero de una puerta del lugar donde los tenían. La puerta no tenía chapa y por allí los retrate; los soldados que los resguardaban se dieron cuenta de ello y bueno dije vámonos. Yo corrí más rápido que los soldados que me perseguían con los rifles en la mano”.

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