Trazan un acercamiento al vasto legado de 11 familias lingüísticas

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Ciudad de México. Las 68 lenguas indígenas que se hablan en México son intangibles: no se tocan ni se miran. Sin embargo, éstas han producido un sinfín de aportaciones: gastronomía, indumentaria, artesanías, identidad, historia y una profundidad artística cuyo legado debe difundirse para tener presente quiénes somos.

Así presentó Carmen Gaitán, directora del Museo Nacional de Arte (Munal), la exposición Voces de la tierra: lenguas indígenas, inaugurada en ese recinto y que se inscribe en el Año Internacional de las Lenguas Indígenas proclamado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Con curaduría de David Caliz Manjarrez y Abraham Villavicencio García la muestra reúne más de 180 piezas entre pintura, escultura, material gráfico, fotografía, textil y dibujo con la finalidad de ofrecer un acercamiento a la variedad e importancia de las 11 familias lingüísticas y sus variantes asentadas en territorio mexicano.

‘‘También rendimos homenaje a los creadores nativos contemporáneos que han continuado con la línea artística en diferentes manifestaciones’’, acotó Gaitán durante un recorrido con representantes de la prensa.

Recuperar la memoria de los pueblos originarios

Voces de la tierra... se divide en siete núcleos temáticos: Las lenguas de México a través de la historia, el primero, propone un trayecto visual sobre la importancia de las lenguas y la palabra en obras que dan cuenta de la Conquista.

Algunas de las obras que aloja esa sala son El senado de Tlaxcala, 1875, de Rodrigo Gutiérrez y Malinche, 1852, de Manuel Vilar, así como la reproducción de los mapas de Cuauhtinchan elaborados por José María Velasco, y retratos novohispanos de los frailes que durante el siglo XVI escribieron las primeras gramáticas de lenguas originarias, como los frailes Bernardino de Sahagún, Pedro de Gante y Andrés de Olmos.

Carmén Gaitán añadió que los objetos en exhibición proceden del acervo del Munal, así como de colecciones públicas y privadas. ‘‘Contamos con piezas de Manuel Vilar, Rodrigo Gutiérrez, Luis Coto, Antonio García Cubas, José María Velasco, José Clemente Orozco, Carlos Mérida, Ramón Cano Manilla, Tina Modotti, Walter Reuter, Graciela Iturbide, Pedro Valtierra, Bob Schalkwijk y Xawery Wolsky, entre otros.’’

El Instituto Nacional de Antropología e Historia facilitó el facsímil del lienzo número 2 del Códice de Tlaxcala, resguardado por la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia Dr. Eusebio Dávalos Hurtado.

El segundo, Diversidad lingüística del México contemporáneo, muestra una breve cartografía visual sobre los diferentes grupos originarios y la multiculturalidad mexicana. Destacan las acuarelas creadas por Francisco de Paula Mendoza y Félix Parra –expuestas por primera vez– que sirvieron de referente para la Carta etnográfica de Antonio García Cubas, ejecutada bajo intereses antropológicos porfiristas. También se incluyen litografías de Claudio Linati y serigrafías de Carlos Mérida.

Lenguas del norte y occidente, el tercero, reúne cuatro familias lingüísticas: cochimí-yumana, álgica, seri y purépecha. En el lugar sobresalen las fotografías de Graciela Iturbide y Bob Schalkwijk sobre los pueblos seris, rarámuris y wixárikas.

El cuarto, Lenguas del centro al Istmo, incluye a las familias lingüísticas el yuto-nahua, totonaco-tepehua, oto-mangue, mixe-zoque y huave de Oaxaca. Las obras más destacadas son La danza de Xóchitl Pitzáhuac y la pintura India oaxaqueña, de Ramón Cano Manilla.

Lenguas de Chiapas a la península, el quinto núcleo, documenta la familia lingüística maya, una de las más ricas en variantes que cuenta con el mayor número de hablantes en el país. En la sala se aprecian litografías que ilustran los libros de Frederick Catherwood y el Chilam Balam de Francisco Toledo.

En el sexto, El derecho a la lengua, se concientiza sobre la pérdida de las lenguas indígenas, su importancia para la construcción de identidades y la recuperación de la memoria de los pueblos originarios.

El séptimo, No hay lengua sin pueblo. Arte indígena contemporáneo, reúne obra pictórica, escultórica y gráfica de arte contemporáneo de artistas vivos que han revolucionado la producción plástica y visual de México como Rufino Tamayo y Toledo. En ese apartado, el espectador podrá escuchar audios narrados en varias lenguas indígenas.

La exposición Voces de la tierra..., montada con asesoría del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y el Centro de Estudios de Historiade México Carso, puede visitarse de martes a sábado de 10 a 18 horas en el Museo Nacional de Arte (Tacuba 8, Centro Histórico).

El costo del acceso es de 70 pesos y los domingos (en los mismos horarios) la entrada es gratuita

Además de esa muestra se imparten talleres de dibujo textil, de lenguaje y de máscaras en cartón reciclado. La programación completa se puede consultar en el sitio web http://www.munal.mx/.

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