Destacan valor político-social de obra de Ai Weiwei en el Muac

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Ciudad de México. En el marco de actividades paralelas a la exposición Ai Weiwei: restablecer memorias, que se exhibe en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (Muac), se llevó a cabo este jueves una visita guiada al público en general, a cargo del arquitecto Gabriel Alejandro Ramírez Sánchez, docente de la Universidad Panamericana y la Universidad Nacional Autónoma de México, quien se concentró en una de las piezas del artista chino, considerada como el “mayor readymade histórico-político”: el Salón ancestral de la familia Wang, realizado en 2015, un templo de madera de la dinastía Ming que registra la destrucción del patrimonio cultural chino bajo la violencia de la revolución, la pérdida de la sociedad rural tradicional y la comercialización de antigüedades.

Ramírez Sánchez se refirió a la importancia de la memoria cultural a través de esa pieza arquitectónica de unos 400 años, la cual, además de representar la línea hereditaria de un clan y dar cohesión social a una región, tenía también una utilidad práctica que servía como juzgado o un espacio de toma de decisiones sociales; y que Weiwei intervino al crear y pintar de color algunos de sus elementos decorativos.

El arquitecto explicó también como ese edificio su fue deteriorando y su carga simbólica como una forma de borrar la memoria, como “una forma del poder de atentar contra la memoria”. Asimismo, se refirió al activismo social de Weiwei, por lo que fue censurado y perseguido. De ahí que ese salón ancestral, considero el especialista, “podría ser una especie de inmigrante que en su lugar de origen no podía subsistir bien y tuvo que irse a otro lugar y el artista ayudó a trasladarlo, y mediante ese acto provocó su visibilidad”.

En ese mismo sentido, se puede apreciar la propuesta estética de la obra en torno a los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida entre el 26 y 27 de septiembre de 2014, que se exhibe al lado del Salón ancestral de la familia Wang, dijo Ramírez Sánchez.

“Con esa obra hace visible lo que ocurre aquí en el país, pero aquí quiere recalcar el sentido de ausencia-presencia, y la intervención del estado para tratar de nulificar esa memoria. De ahí que parte importante de la obra son los testimonios grabados en video de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos”, apuntó el arquitecto.

Los retratos que se exhiben se trabajaron con un grupo de 150 voluntarios estudiantes de la Facultad de Diseño y Arquitectura de la UNAM.

Una próxima visita guiada abierta al público se llevará a cabo el próximo 28 de septiembre, a las 12 horas, con el periodista y escritor John Gibler, autor de un libro sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapan.

La exposición Ai Weiwei: restablecer memorias, que se exhibe en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, concluirá el 6 de octubre de 2019.

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