Científicos rusos experimentan con helio para curar Covid-19

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Moscú. En la auténtica carrera contra reloj que es la búsqueda de soluciones que hagan posible curar cuanto antes el Covid-19, un grupo de científicos rusos está convencido de que puede ser muy útil el helio, como demuestran los primeros resultados de la fase de experimentación de un aparato cuyo funcionamiento es a base de este gas noble, que llevan a cabo en la afamada clínica de emergencias sanitarias Sklifasovsky de esta capital.

La idea nodal –expuesta a la prensa por el director de la clínica, Serguei Petrikov–, se sustenta en la premisa de que está demostrado que el helio es capaz de compensar la agobiante sensación de falta de oxígeno y, de ese modo, puede contribuir a resolver de manera profiláctica las complicaciones del nuevo y hasta ahora desconocido coronavirus.

Según los investigadores de cuatro instituciones académicas que participan en ese proyecto, quince minutos de aspirar óxido de helio, calentado a una temperatura de 92 grados, permiten aumentar de forma notable el flujo sanguíneo hacia los pulmones, lo cual mejora la difusión de oxígeno a través de las membranas alveolares y disminuye la resistencia de las vías respiratorias, causando un efecto equivalente al de haber estado en una sauna.

Estiman que, sometido el virus a esa elevada temperatura, tiene que debilitar su capacidad de activación, a la vez que no se ocasionaría ningún tipo de malestar o incomodidad al paciente. De acuerdo con los datos de que ya dispone la clínica Sklifasovsky, a modo de conclusión preliminar, el helio incrementa el flujo sanguíneo y sobre todo mejora la microcirculación, que al verse afectada deviene una de las principales causas de letalidad del coronavirus.

Otros científicos que realizan sus propios ensayos, como Aleksandr Chuchalin, director del Instituto de Pulmonología de la Agencia Federal Médico-Biológica de Rusia, creen que el Covid-19 debe intentar curarse con una mezcla de helio con óxido nítrico, a partir de la experiencia que se tiene en el país tras años de afrontar con el primero de los gases enfermedades pulmonares agudas.

La mezcla de helio con óxido nítrico es un tratamiento –también en fase de pruebas en Rusia– muy prometedor, pero hasta ahora de escasa aplicación porque se requieren equipos muy costosos que no pueden permitirse todos los hospitales, por lo cual predomina, cuando hay carencias presupuestarias, el uso de ventiladores pulmonares.

Estos experimentos no excluyen otros métodos como la transfusión de plasma sanguínea de personas curadas de Covid-19, la cual contiene anticuerpos y ha permitido sanar mucho más rápido y sin complicaciones serias a pacientes contagiados.

Sin embargo, otras investigaciones ponen en entredicho la eficacia de este tipo de curación al detectar que 30 por ciento de los pacientes que recibieron transfusiones de plasma no pudieron crear sus propios anticuerpos.

En cualquier caso, mientras en todo el mundo continúa la búsqueda incesante de la vacuna que permita neutralizar este coronavirus, los científicos de Rusia –y también los de otros países– cada día se acercan un poco más hacia la meta, aún lejana, de alcanzar una solución definitiva que haga posible curar a los contagiados en condiciones de vulnerabilidad como primer paso para poner fin a la propagación del Covid-19 y, con ello, erradicar su preocupante índice de mortalidad.

 

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