Especies de robles eliminan carbono negro de la atmósfera

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Texas. Científicos de la Universidad del Norte de Texas descubrieron que las dos especies de robles Quercus stellata y virginiana, distribuidas en las ciudades de todo el sur de Estados Unidos, eliminan el carbono negro de la atmósfera urbana y fungen como filtros naturales del aire.

El estudio es encabezado por la investigadora del Departamento de Geografía y Medio Ambiente de la citada universidad estadunidense, Alexandra Ponette-González, en colaboración con la egresada Jenna Rindy, así como el Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas y la Universidad de Baylor.

Éste se desarrolló en la ciudad de Denton dentro del área metropolitana de Dallas-Fort Worth, donde los investigadores midieron la cantidad de partículas de carbono negro capturadas por ambas especies de árboles y el transportado al suelo en hojas caídas.

De acuerdo con este estudio publicado recientemente en la revista estadunidense Environmental Science & Technology, estos hallazgos podrían ofrecer una forma natural de mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas, informó en su portal web la Universidad del Norte de Texas.

El carbono negro es también conocido como hollín, se libera directamente a la atmósfera como resultado de la quema de combustibles fósiles, biocombustibles y biomasa; representa el segundo agente más importante que contribuye al cambio climático.

Además, es uno de los componentes más dañinos de las partículas finas, ya que cuando se inhala puede causar problemas respiratorios y cardiovasculares.

Por ello la importancia de este informe que muestra que los robles Quercus stellate capturan aproximadamente el doble de carbono negro que los de la especie Quercus virginiana, así como ambos atrapan el hollín mayormente en el otoño e invierno, cuando la contaminación por éste es más alta.

Aunque las dos especies filtran cantidades diferentes, debido a que una deja caer sus hojas en el otoño, la otra mantiene sus hojas durante el invierno. “Esto significa que mantener estas especies en paisajes urbanos es importante para filtrar el aire durante todo el año”, destacó la universidad estadunidense.

Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales el dióxido de carbono es un Gas de Efecto Invernadero (GEI) que ocupa el número uno en cuanto a la contaminación a la atmósfera, y después le sigue el carbono negro; ambos contribuyen al calentamiento global.

Además, el efecto del hollín en el ambiente no sólo produce el calentamiento de la atmósfera, sino que deteriora la calidad del aire y se le ha asociado con efectos negativos graves sobre la salud humana, daños a diversos ecosistemas y a la infraestructura urbana.

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