A 20 años de ser rociada con ácido; mujer busca justicia en Xochimilco

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Elisa Xolalpa tenía 18 años cuando su vida dio un vuelco. Su pareja de entonces la roció con ácido, dejándole quemaduras en 40 por ciento del cuerpo.

Ocurrió en 2001, en Xochimilco. Con el paso del tiempo, logró reconstruirse a sí misma y salir adelante. Pero, en 2019, su agresor regresó al poblado, y la pesadilla reinició.

Finalmente el hombre fue detenido, acusado de violencia familiar. Ahora, Elisa sigue un proceso judicial para que el cargo en contra sea intento de feminicidio.

Elisa es originaria del pueblo San Luis Tlaxialtemalco, Xochimilco donde la economía chinampera persiste.

Ella se dedica a la producción de plantas ornamentales. “Me apasiona sembrar mis plantas, desde que pongo la semilla a germinar y la cuido, (hasta) verla crecer”, cuenta a La Jornada. “No se me hace pesado el trabajo del campo, creo que lo traigo en la sangre”.

Elisa Xolalpa, en su chinampa. Foto Jair Cabrera Torres

En noviembre de 2001, Elisa sufrió el ataque con ácido, pero logró escapar. Su ex pareja huyó y Elisa levantó una denuncia por intento de homicidio. Ella fue sometida a varias operaciones.

“Me costó mucho trabajo volver a retomar mi vida”, narra. Con el apoyo de su familia, lo logró.

Foto Jair Cabrera Torres

Pero en 2019, su ex pareja reapareció, la agredió y amenazó. Elisa interpuso una denuncia por violencia familiar (por tener un hijo con el agresor). También trató de darle seguimiento a la denuncia por intento de homicidio, de 2001. Sin embargo, descubrió que la carpeta de investigación está “perdida”.

En febrero de 2021, el agresor fue detenido en Morelos y está en el Reclusorio Sur, por el delito de violencia familiar.

Foto Jair Cabrera Torres

A pesar de las amenazas por parte de familiares de su agresor, Elisa no se rinde y, con el apoyo de amigas, sigue tratando de rastrear la denuncia de 2001 en las instancias judiciales, para que su ex pareja sea procesada por intento de feminicidio. “Es un ya basta, de que ya no tengo miedo, de que ya no estoy sola, que hay mujeres que se han estado organizando para hacer esa lucha donde exigimos que ya no (haya) más injusticia (hacia) nosotras”.

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