Temen colapso de tiraderos de cascajo por demoliciones

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Ciudad de México. Al menos 4 mil 757 edificaciones en la Ciudad de México están a la espera de ser demolidas por el alto riesgo de colapso en el que se encuentran, lo que generará un elevado volumen de residuos de construcción, sin contar los derivados de otras obras públicas y privadas, por lo que se requiere potenciar su reciclaje, disminuir su disposición final incluso en sitios autorizados y evitar su colocación inadecuada en suelo urbano y de conservación.

Al dar a conocer el proyecto de norma ambiental para el manejo de este tipo de residuos, la Secretaría de Medio Ambiente detalló que al año se pueden generar al menos 12 millones 3 mil 359 metros cúbicos de cascajo y material diverso de construcción.

Indicó que la montaña de esos desechos ha ido en incremento en los años recientes dado el aumento de obras públicas y privadas, así como por las demoliciones, totales o parciales, de mil 506 edificios que resultaron dañados por el sismo de 2017.

Comentó que, de acuerdo con el inventario de residuos sólidos 2016-2020, durante un año se presentaron 2 mil 324 planes de manejo por obras civiles y de demolición. De ellos, 58 por ciento corresponde a las alcaldías de Benito Juárez, Cuauh-témoc y Miguel Hidalgo.

Con el propósito de potenciar la reutilización y reciclaje de materiales, la nueva norma que se plantea hace énfasis en la clasificación en 11 categorías, como concreto simple, armado, metales, mampostería, pétreos, mezcla asfáltica, excavación y prefabricados, entre otros.

Plantean especificaciones

También establece los requisitos técnicos de su manejo en actividades específicas como separación, almacenamiento, recolección y transporte; valorización y disposición final de los mismos, así como la formulación de los planes de manejo de residuos de la construcción y demolición de los sujetos obligados.

Se indica que en la recolección y traslado de los residuos de la construcción y demolición debe mantenerse la separación de materiales desde la fuente generadora, y los prestadores del servicio de transporte para la disposición final deben contar con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente.

Además, para los transportistas será obligado contar con un sistema de control y monitoreo que transmita en tiempo real la información de ubicación del vehículo en ruta, comúnmente llamado sistema de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés).

Los generadores, prestadores de servicios de transporte y los centros de reciclaje, centros de acopio y transferencia de residuos de la construcción y demolición que generen, trasladen o traten este tipo de residuos, deberán demostrar sus fines o bien enviar los materiales a sitios de disposición autorizados, establece la propuesta de normatividad en la materia.

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