Acusan de fraude a Grupo Urbania; construyó desarrollo con errores

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Ciudad de México. La inmobiliaria Grupo Urbania y la constructora Star defraudaron a más de un centenar de familias al carecer del certificado de terminación de obra, uso y ocupación del desarrollo Residencial Ópalo de la alcaldía de Gustavo A. Madero, y vender sus 144 departamentos sin contar con la infraestructura para suministro de agua potable.

Después de entregar una solicitud de información sobre las obras, permisos y dictamen de factibilidad dirigido al director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Rafael Carmona, los abogados de los afectados señalaron que en plena pandemia por Covid-19 lo descubrieron.

Un error de los ingenieros Guillermo y Elías Hernández, de Urbania, llevó a los condóminos, la mayoría de la tercera edad que invirtieron sus ahorros y adquirieron un crédito hipotecario a 30 años, a descubrir que carecen de agua potable.

El líquido suministrado al desarrollo, ubicado en la calle Ópalo número 181, colonia Campestre Aragón, en Gustavo A. Madero, ha sido por medio de pipas adquiridas por la inmobiliaria y constructora a escondidas de los residentes del conjunto residencial.

La falta de una conexión para su abastecimiento y la conexión indebida a un conjunto habitacional aledaño sólo es el principio de una cadena de incumplimientos por ambas firmas, que ofrecieron un desarrollo sustentable y ecológico con agua pluvial.

Perla Moreno Ruiz, de la administración de condominios sustentables, en representación de los habitantes del conjunto habitacional, señaló que esto es apenas la punta del iceberg, porque son varios los desarrollos que han realizado la inmobiliaria y la constructora en la zona.

Ambas empresas estaban obligadas a invertir 6 millones de pesos en infraestructura hidráulica, construcción de un cárcamo de bombeo y un registro rompedor de presión, un sistema alternativo de captación pluvial y uno de redes separadas, que no hicieron.

Únicamente, dijo, construyeron una red de agua pluvial inservible para aparentar las ecotecnologías que exige el Infonavit, pero nunca realizaron ninguna obra para el conjunto ni en beneficio de los habitantes de la zona, como se establece para un desarrollo de este tipo.

Sus habitantes, que invirtieron alrededor de 2 millones de pesos y habitan departamentos ya con humedad a dos meses de ser entregados, viven temerosos de ser víctimas de algún delito porque el conjunto carece también de mallas ciclónicas y bardas perimetrales, indicó.

Los cajones de estacionamiento, además, son rampas para personas con discapacidad, por lo que se inició una queja grupal ante la Procuraduría Federal del Consumidor y se procederá penalmente contra ambas empresas, que ofrecen sus viviendas en Cuauhtémoc e Iztacalco, Naucalpan y San Juan del Río, señalaron los abogados Luis Plata y Julio Parra.

 

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