"No es un mito" es una pesadilla Covid-19, dice lideresa de Tepito

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Ciudad de México. El coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19 ,“no es un mito” y “cuando te toca a ti y a tu familia es una pesadilla que no se la deseas a nadie ” dijo la lideresa de comerciantes de Tepito,  María Rosete, al recordar que en los días más complicados de su estado de salud "pensé que iba a morir". 

Desde una  habitación de su casa en la que permanece en aislamiento total desde hace 15 días, envió el  mensaje a los más de cinco mil vendedores en la vía pública a los que representa y a los ciudadanos que aún dudan de la existencia del nuevo coronavirus para que permanezcan en sus domicilios.

"No, nunca ha sido un mito, la realidad la tenemos miles de personas que lo estamos viviendo en nuestras casas, algunas que ya no van a poder contarlo”, como el caso de su tío -- dedicado al comercio en Tepito--, dijo con la voz entre cortada, quien falleció el viernes por Covid-19, mientras su tía y primos permanecen hospitalizados por la enfermedad.

La presidenta del Frente Metropolitano de Organizaciones Populares y de vendedores de Tepito, respaldó la declaratoria de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor que emitió el gobierno federal a través del Consejo de Salubridad General el pasado 31 de marzo, que suspende las actividades no esenciales en los sectores públicos y privados del país.

Expuso que “es entendible que mucha gente tiene que salir a trabajar, porque viven al día,  pero que tomen las medidas sanitarias necesarias y hasta en exceso, pero  si pueden quedarse en su casa que se quedan en su casa y no se arriesguen, porque es horrible”.

En su convalecencia, dijo en entrevista vía telefónica que  es como si se tratara de “una película de ciencia ficción” en la que el humano es el ser más vulnerable del mundo, con lo que no importa si es líder o no, si tiene dinero o no,  o cuál es su ideología.

La también diputada federal  por el partido Encuentro Social, relató que llamó a la presidenta del Congreso de la Unión, la panista Laura Rojas, para comunicar  el diagnóstico médico,  pero también para platicar y escuchar que alguien le dijera que “todo va a estar bien”.

Justo al tercer día de su aislamiento  y  al mismo  tiempo su hijo, nuera y tres nietos manifestaron los síntomas del contagio de Covid-19, porque todos tenían  temperatura, “yo me volvía loca, no sabía qué hacer, sin poder hacer algo por mi hijo que estaba solo con su familia, que estaban todos mal, es la locura”.

Mencionó que no supo ni en dónde ni cómo se contagio de Covid-19, pero supone que fue en las instalaciones de la Cámara de Diputados en donde tuvo actividades los días 18, 19 y 25 de marzo, mientras que el 29 recibió la prueba de laboratorio en la que le confirmaron que era paciente positivo.

La lideresa  mencionó que  no requirió internamiento hospitalario, pero  es atendida por uno de sus primos, quien es médico, y quien la auxilió desde el inicio del padecimiento  que detectó por la pérdida del olfato.
Rosete recordó que después de que se inyectó una ampolleta de vitamina B, destapó una botellita de alcohol y se dio cuenta que había perdido el olfato.

“Fue muy raro, perdí el olfato, se me ocurrió tomar la botella de alcohol y olerla, así nada más,  porque  me dio curiosidad, porque le quedaba muy poquito, le tomé el aroma y no resultó nada, entonces  me llamó la atención  porque había visto  la noticia en ese momento, que  me llegó a mi teléfono, que uno de los últimos síntomas era la pérdida del olfato”.

Consultó con uno de sus familiares que estaba en casa: “le dije, oye si percibes el olor, ¿es alcohol o agua?; me dijo, es alcohol, sí huele”, luego fue al tocador de su habitación por un perfume y confirmó que había perdido el sentido del olfato.

Después  apareció el dolor de cabeza, las nauseas,  vómito, cuerpo cortado, y los momentos en los que le faltó el aire, particularmente dos noches que derivaron en una crisis de pánico, que calmó en el aislamiento: “como pude y a través de oraciones, porque soy católica”.

Con el paso del tiempo, reposo,  algunas pastillas de paracetamol, porque no presentó altas temperaturas, y  té de manzanilla que preparó en su habitación ha sobrellevado la enfermedad.
“Esta es una experiencia y una gran lección para que el mundo cambié” dijo, al mencionar que es la prueba más difícil para el país, que siempre ha salido adelante.

Prevé realizarse una nueva prueba de laboratorio para el próximo martes a fin de que conocer si ya está liberada de la enfermedad y con ello espera volver a dar un beso y un abrazo a sus familiares, amigos y compañeros del trabajo.

 

 

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