Los capitalinos cambiaron antros por el hogar

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Ciudad de México. Restaurantes, bares, cervecerías, casinos y taquerías de las zonas más concurridas por las noches en la ciudad durante los fines de semana, como la colonia Condesa, avenida Insurgentes Sur, el centro de Coyoacán, Polanco y la Zona Rosa, registraron una considerable disminución de comensales ante la contingencia sanitaria.

Aunque no existe una disposición oficial del gobierno de la Ciudad de México, algunos establecimientos ubicados en Coyoacán cerraron de manera inusual a las 22 horas por instrucciones de la alcaldía, mientras en otros casos, como en la zona más exclusiva y cara de la capital, la avenida Presidente Masaryk, en Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, los dueños de establecimientos como La Santa, Bare-zzito, Panic Botanic y la taquería Sonora Grill decidieron cerrar sus puertas y abrirán hasta el 20 de abril.

Sin luces ni gente lució la avenida Presidente Masaryk después de la una de la mañana de ayer, cuando habitualmente hay movimiento incluso tráfico vehicular; las taquerías cercanas a esos centros de diversión apenas tenían un par de mesas con consumidores.

El encargado de una dijo que los empleados se turnan para laborar cada tercer día, sin goce de sueldo, ante la baja afluencia, pero mencionó que eso es mejor que cerrar el lugar.

El acostumbrado viernes de antro llevó pocos visitantes a la popular Condesa, lo cual era tema de conversación entre visitantes, franeleros y acomodadores de autos, quienes en una noche común se disputan los espacios en la vía pública, pero que en los primeros minutos de ayer sobraban.

La situación se repetía en los bares y restaurantes de las calles Nuevo León, Mazatlán, Michoacán y Tamaulipas, que prácticamente lucieron vacíos.

La gente se está quedando en su casa, temen salir porque no se quieren enfermar, pero de algo nos vamos a morir, comentó una pareja de jóvenes que discutía si se quedaba o regresaban otro día al bar Loft ante la falta de ambiente.

El bullicio, la música y las luces estuvieron ausentes, sólo se veían en las esquinas las sombrillas y anuncios luminosos de los valet que ofrecían sus servicios.

La famosa crepería La Paix fue de las más concurridas, pese a eso estaba a menos de 40 por ciento de su capacidad.

En la avenida Insurgentes Sur la mayoría de las cervecerías lucieron con mesas vacías, eso sí, todos tenían su botella de gel antibacterial colocada en la entrada. Sólo en el Casino Life se observó que el personal tomaba la temperatura a los asistentes sin que se reportara algún caso con fiebre.

En contraste, en la Zona Rosa, la calle Amberes –conocida como el corredor a la que acuden personas de la comunidad con diversidad sexual– los antros estuvieron concurridos, pero a decir de algunos de los visitantes la afluencia fue poca e incluso aseguraron que dejó de asistir más de 60 por ciento, pues en ocasiones anteriores no se puede caminar en los establecimientos.

Las plazas comerciales que se han convertido en espacios de entretenimiento para dar un paseo, tomar el helado o simplemente caminar y mirar tiendas, también registraron poca afluencia durante esta semana en la que se incrementó el número de enfermos por Covid-19 en la Ciudad de México.

Las dos mayores cadenas de cine anunciaron el recorte en el horario de sus funciones, por lo que la primera será a las 15 horas y la última se exhibirá entre ocho y nueve de la noche.

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