Ley de residuos sólidos no tiene marcha atrás

Compartir en Facebook Compartir en Whatsapp

Ciudad de México. Junto con organizaciones de la sociedad civil que integran el colectivo Alianza México Sin Plásticos (AMSP) y la representación en México del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los grupos parlamentarios en el Congreso capitalino señalaron que la reforma a la Ley de residuos sólidos que prohíbe los plásticos de un solo uso “no tiene marcha atrás”.

Ante las presiones de industriales del plástico que se oponen a la norma publicada en junio del año pasado y que en una primera etapa prohibió a partir del 1 de enero pasado la comercialización, distribución y entrega de bolsas de plástico, la diputada del PVEM, Alessandra Rojo de la Vega, afirmó que el sector tuvo tiempo suficiente para iniciar su reconversión y recordó que la ley establece un año más para que dejen de producir otros productos de un solo uso como cubiertos, popotes, platos y vasos desechables de plástico y unicel.

Arnold Ricalde, de la AMSP, sostuvo que en realidad los industriales han tenido 17 años para iniciar la reconversión de la industria, desde la reforma a la ley de 2003 en la que se estableció que tenían la obligación de presentar planes de manejo, pero que muy pocas lo cumplieron, y más aún con la reforma de 2009 que prohibió la entrega gratuita de bolsas de plástico, prohibición que lograron evitar con la producción de bolsas biodegradables.

Tanto la legisladora como el medioambientalista afirmaron que en el periodo en que entró en vigor la ley y surtió efectos la prohibición, e inclusive en las mesas de trabajo con el gobierno de la ciudad, previas a expedir la reforma, no se recibió ninguna propuesta de los industriales.

Los coordinadores del PAN y PRD, Mauricio Tabe y Jorge Gaviño, llamaron al gobierno de la ciudad a establecer incentivos fiscales para que las empresas afectadas por esta reforma inicien su reconversión, como podría ser el subsidio al cien por ciento del impuesto sobre nóminas y alguna otra contribución local.

Dolores Barrientos, representante en México del PNUMA, afirmó que con esta reforma, la Ciudad de México se puso a la vanguardia en América, dentro del conglomerado de megaciudades que prohíben los plásticos de un solo uso, pues en casos como el de la ciudad de Washington, su norma establece restricciones, más no la prohibición, y adelantó que “ya empezamos a trabajar para que el Congreso de la Unión se pueda legislar y tengamos una ley federal”.

Ornela Garelli, de Greenpeace, hizo un llamado también al gobierno de la ciudad para que avance en la norma técnica que regula las especificaciones para la producción de bolsas compostables, y agregó que se requiere también regular la producción de bolsas reutilizables, en ambos casos, para que no se conviertan en un problema ambiental.

Últimas noticias