Empresas de monopatines y bicis buscan recuperar espacios en CDMX

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Ciudad de México. En foro organizado por la asociación civil “El Poder del Consumidor” las cuatro empresas de micromovilidad (bicicletas y motopatines) que operan en la Ciudad de México, Dezba. Jump, Bird y Grin, pugnaron por que estos servicios escalen “y recuperen espacios en la ciudad”.

No obstante estas empresas que hace apenas una meses provocaron quejas generalizadas de vecinos y transeúntes debido al desorden que habían generado al invadir las baquetas, obstaculizar los pasos para discapacitados y hasta la entrada a domicilios particulares, dejaron en claro que solo en alianza con el gobierno capitalino se arriesgarían a llevar sus servicios a la periferia de la Ciudad pues tendrían que asegurarse de que sus unidades no terminarían desmanteladas y vendidas en el mercado negro. 

Según Rodrigo García de la marca Bird la gente que camina esta pasando a los monopatines pero la gran mayoría se trata de gente que utiliza un automóvil, sin embrago, como empresa no les resulta “ir a poner patines en la periferia de la ciudad porque sabemos que muy probablemente se van a perderm además de que no podemos dar esos motopatines a un costo preferencial”.

Durante su intervención en el segundo Seminario de movilidad compartida, organizado por la UNAM, el Laboratorio de movilidad e infraestructura verde y El Poder del Consumidor, dijo, que en esta parte creen en la corresponsabilidad, por lo que buscarían poner sus servicios donde se puedan usar a precios preferenciales “pero siempre asegurandonos que si ese patín se queda ahí no va a acabar desmantelado en un almacén y venido después en el mercado negro”.

En su oportunidad Roberto González Coordinador del Programa Bici Puma de la UNAM aseveró que las unidades no cuentan con un diseño como para ganar un premio pero han resultado un éxito para la movilidad de los estudiantes al interior de Ciudad Universitaria, reduciendo el uso de automóviles y contribuyendo al ordenamiento de las vialidades, además de que son un servicio gratuito.

“El Bici Puma ha funcionado muy bien, la bici que diseñamos no es para ganar un premio de diseño pero si es muy útil, se trato de que fuera muy económica y que tuviera una identidad en su imagen, diseño y colores y pues nos sentimos muy orgullos de ellas”. 

Desafortunadamente “el primer lote lo tuvimos que producir en China porque aquí en México nos costaba cien por ciento más, aún cuando era un bici super económica, y es que entre más baratas queremos hacer las cosas más difícil es hacerlas en recursos e infraestructura”. 

Sin embargo el segundo lote del Bici Puma, “ya se hizo aquí y ahí vamos”.

Calificó de bueno que las empresas de micromovilidad quieran apoyar a la Ciudad de México y agregó que el problema para las empresas que quieren dar este servicio en CU, “es que tendría que ser un servicio gratuito”.
Por otra parte les comentó que si se trata de diseños, “aquí estamos listos para ayudarlos a mejorar o tropicalizar esos diseños”. 

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