Investiga la PGJ si hubo infiltrados en protesta por violación a joven

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Ciudad de México. La Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México investiga la participación de grupos de infiltrados en las protestas que realizaron organizaciones feministas por la violación de una menor que habrían cometido cuatro policías preventivos adscritos a la demarcación Azcapotzalco, en cuyo caso por el momento la dependencia carece de una prueba de ADN para acusarlos, además de que existen inconsistencias en la declaración de la joven, por lo que se espera que acuda a identificar a sus agresores.

El vocero de la PGJ, Ulises Lara, señaló que a pesar de todas las pruebas recabadas no se ha podido ubicar a los probables responsables, tras asegurar que desde que se tuvo conocimiento del hecho se activaron todos los protocolos de violencia sexual y se realizaron a la joven los estudios periciales, médicos, químicos y sicológicos, pero no tenemos una prueba científica para acusar a un policía o a varios. No es que la estemos negando.

Comentó que se ha investigado a todos los del sector, a toda la gente en turno, y si estuviéramos en condiciones de presentar un imputado es porque tendríamos 99 por ciento del ADN de posibilidad de confirmación, pero no se tiene y no vamos a fabricar culpables o encubrir a alguien.

En conferencia de prensa en la PGJ, Lara dio a conocer que se inició una carpeta de investigación por los daños generados en la dependencia, donde el Ministerio Público determinará si existe otro delito.

La procuradora capitalina, Ernestina Godoy, dijo por otra parte en entrevista que se revisan los videos que se tomaron durante las protestas realizadas por colectivos de mujeres en las instalaciones de la PGJ, pues no descartó la participación de grupos políticos.

Por su parte, el jefe de la policía capitalina, Jesús Orta Martínez, dijo que 10 uniformados adscritos a la demarcación Azcapotzalco quienes realizaron turno de madrugada el 3 de agosto acudieron a declarar en días pasados a la procuraduría.

Antes de que la jefa de Gobierno anunciara la separación temporal de seis elementos, Orta Martínez comentó ayer por la mañana, tras la reunión del gabinete de seguridad, que no existía riesgo de fuga de los uniformados, porque aunque no estaban en servicio ellos no consideran que haya algún tema por el cual tengan que no presentarse en la procuraduría.

Acerca de la protesta, mencionó que fue una provocación de grupos feministas que vandalizaron las instalaciones de la SSC y la PGJ, porque no había un objetivo de dialogar, por lo que calificó la manifestación de violenta.

Interrogado acerca de qué grupos sociales o políticos habrían estado atrás de la manifestación, mencionó que corresponderá a la PGJ determinarlo.

Respecto del puñado de diamantina rosa que le arrojaron en la cabeza, comentó que no sintió amenazada su integridad, aunque sí agredido, pero sostuvo que no reforzará su seguridad personal ni interpondrá denuncia penal.

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