"El Tropicana es sensual de modo elegante, sin transgredir la feminidad"

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Ciudad de México. A pesar de la cercanía que ha tenido el Tropicana con artistas mexicanos en sus casi ocho décadas de vida, el espectáculo habanero nunca había pisado escenarios capitalinos.

La ausencia está por llegar a su fin, pues del 3 al 21 de julio el mundialmente reconocido show tendrá una corta temporada en el teatro Telcel en Polanco.

Una compañía itinerante del famoso cabaret isleño, integrada por 67 elementos –entre modelos bailarines, cantantes y músicos–, dará comienzo una gira que incluye presentaciones en Jalisco, Nuevo León, Puebla y Veracruz.

Es la primera vez que llegamos a la capital mexicana, nada más habíamos estado en Sonora, hace 20 años, y en Mérida, señaló Armando Pérez Sánchez, coreógrafo-jefe de la compañía del centro nocturno que en la próxima Navidad festejará 80 años de haber sido establecido en la que fue la propiedad de la familia Truffin, una porción de tierra de exuberante y exótico esplendor en las goteras de La Habana, frente a la zanja de la vía del ferrocarril que llegaba a Marianao.

El Tropicana de los años 40 y 50 dio cobijo a un sinfín de estrellas del espectáculo del orbe. Actuaron en su pista Josephine Baker, Yolanda Montes Tongolele; Rita Montaner, la primera bailarina Tania Leskova, del Ballet de Montecarlo, Rosita Fornés y Carmen Miranda.

Lo mismo entretuvieron a los parroquianos de esos años –que incluían por igual a mafiosos de Estados Unidos que a magnates cañeros– Los Panchos, Pedro Vargas, Agustín Lara, Olga Guillot, el gran Bola de Nieve, Chano Pozos y Celia Cruz, quienes formaron parte de las grandes revistas musicales, como Noches del Trópico y Carnaval Carioca, en las que Roderico Neyra Rodney, emblemático coreógrafo, aplicó su talento.

A mitad del siglo pasado, Rodney,también bailarín, presentó su espectáculo Las mulatas de fuego en algunos centros nocturnos capitalinos para dar una pálida probada de lo que fue el Tropicana.

Andalucía, de Ernesto Lecuona

Para sus presentaciones en la capital mexicana, en Oh La Habana, Pérez Sánchez señaló que habrá siete cuadros, entre ellos Andalucía, de Ernesto Lecuona, otro de música campesina, uno que vierte una mirada contemporánea a la actividad musical de la isla y al final una gran Conga en la que se interactuará con el público.

A pregunta expresa de si el espectáculo no sexualiza a la mujer, reviró que trabajan la sensualidad de un modo elegante sin transgredir la feminidad. Agregó que ellas mueven caderas, torso y algo más, lo que se considera sensual y erótico, con elegancia y medida para no caer en lo vulgar”.

Además de sus destrezas para el baile, quienes forman el elenco tropicano deben poseer un grado académico. Ataviada con su atuendo de lentejuelas, sombrero con plumas, faldón y vuelos, la tela que se colocan en los brazos, Giselle, una bailarina del show, quien fue corredora de los 800 metros en sus años escolares, contó a La Jornada que lleva 10 años en el cuerpo de baile y ya se siente toda una veterana. Es egresada de la escuela de ballet del Tropicana al igual que su pareja, Guillermo, antiguo estudiante de tallado en madera en la escuela técnica, quien tiene apenas seis años de estar en la compañía y aún guarda esperanza de ingresar a la carrera de medicina.

Armando Pérez indicó que el grupo se ha presentado en escenarios como el Royal Albert Hall, de Londres; el Friedrichstadt Palace, de Berlín, y el Beacon Theatre, en Broadway, Nueva York.

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