Silencio sobre regreso de María Novaro; cierran 'stand' en Cannes

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Ciudad de México. Tras conocerse el regreso abrupto a México de María Novaro, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), quien estaba en el Festival Internacional de Cine de Cannes, ni la Secretaría de Cultura federal ni aquella instancia han dado explicación alguna al respecto.

Ayer, el módulo del Imcine en el mercado de cine del festival más importante del mundo –cuyo jurado preside el mexicano Alejandro González Iñárritu– fue literalmente cerrado antes de tiempo, pero nadie ha informado el porqué de esa decisión.

Por el momento no hay nada qué decir, aseguró ayer el Imcine, encargado de la producción, distribución y promoción del cine nacional.

Hay que recordar que hace dos semanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio la orden de que cualquier viaje oficial al extranjero pasara por su autorización; hubo unas cien solicitudes de las cuales aceptó 20. Entre éstas no estaba la del viaje de la directora del Imcine a Cannes, quien el fin de semana fue regresada al país.

Novaro permaneció hasta el fin de semana pasado en el encuentro, al que cada año va una comitiva de funcionarios de la instancia mexicana, que monta un stand para vender sus cintas y organiza, como otros países, un coctel con el objetivo de buscar acuerdos comerciales para la filmografía nacional. Es decir, buscar colaboraciones, planes de producción y distribución de las películas mexicanas.

Del Imcine viajaron a Cannes, entre otros, José Miguel Ibargüengoitia, coordinador general del instituto, y Fernanda Río, directora de promoción cultural, así como Ángela Guerrero, responsable del área internacional.

Ni en redes sociales

Dosieres, catálogos, materiales de promoción para la venta y distribución de películas fueron elaborados por el Imcine para promover las cintas, pero en las redes sociales del instituto no hay registro alguno de las actividades que se han realizado, lo que sí han hecho directoras de festivales nacionales como el de Guanajuato o Morelia, que han compartido sus actividades en el encuentro galo y lo relativo a la fiesta del cine mexicano, que organiza esa instancia cada año y la cual se aprovecha para cabildear con distribuidores, productores, directores, responsables de festivales, actores y programadores.

La fiesta mexicana es de las más concurridas, y se celebra de forma paralela a las de otros países.

Esta vez la comitiva mexicana realizó un coctel al que asistieron, entre otros, González Iñárritu y directores de festivales nacionales, que, como se dijo, subieron a sus redes parte del acto, que no fue difundido por Imcine.

La instancia mexicana instala su módulo cada año en Cannes desde 1992, porque se trata del mayor escaparate de la oferta mundial –en el que este año se ponen a la venta más de 4 mil 200 largometrajes de todo el mundo–, pero el módulo cerró ayer días antes de que el mencionado mercado termine sus actividades.

El cine mexicano tiene un lugar especial en Cannes. Cuando trae algo siempre es muy fuerte, declaró una vez Thierry Frémaux, director artístico del encuentro de la Costa Azul, quien desde hace tiempo ha mostrado debilidad por las cintas nacionales, a las que siempre, aunque no sea en selecciones oficiales, les busca proyección, como este año con la película Chicuarotes, que dirige Gael García Bernal, la cual fue exhibida fuera de competencia.

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