Productores aceptarían modificación en precios del jitomate

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Ciudad de México. Con tal de garantizar el ingreso del jitomate mexicano a Estados Unidos, organizaciones de productores y exportadores de la hortaliza de varios estados del país están dispuestos a aceptar nuevos precios de referencia, a que se les devuelva el 100 por ciento su producto si se detecta que está defectuoso cuando llegue al mercado de ese país y supervisiones de calidad más estrictas en la frontera, con el riesgo de que si las incumplen se les regrese su mercancía.

Así lo revelaron representantes de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), el Consejo Agrícola de Baja California (CABC), el Sistema Producto Tomate Nacional (SPTN) y la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui-Mayo (APHYM).

Indicaron que los tres planteamientos mencionados forman parte de la última propuesta que presentaron al Departamento de Comercio de Estados Unidos este miércoles 22 de mayo. Fue la fecha límite que tenían para hacerlo luego de que el 7 de mayo quedó cancelado un acuerdo de suspensión sobre una investigación antidumping contra el jitomate mexicano que ambas partes habían firmado desde hace 23 años y renovado quinquenalmente, pero que al quedar sin efecto reactiva dicha indagatoria y obliga a los exportadores mexicanos a pagar una cuota compensatoria u arancel de 17.5 por ciento sobre el valor de sus exportaciones, en lo que el gobierno estadunidense determina si causaron daño al mercado estadunidense como denuncian tomateros de esa nación.

La nueva propuesta, indicaron, se basa en las disposiciones más sólidas que contenía el acuerdo anterior y las de su propuesta del mes pasado. Desde el 2 de abril “presentamos una propuesta muy sólida pero hemos logrado un progreso limitado en las negociaciones”, comentó Rosario Antonio Beltrán, presidente de la División de Hortalizas de CAADES.

“Nuestros productores están ansiosos por volver al trabajo y esperamos que esta propuesta termine finalmente con este largo proceso que ha afectado a tanta gente en ambos países”, sostuvo Benjamín Esquer de APHYM. Oscar Woltman,dirigente de AMHPAC, recordó que hay 1.4 millones de empleos directos e indirectos en juego en México y decenas de miles en los Estados Unidos por lo que “es hora de que el sentido común gobierne”. “Es hora de llegar a un acuerdo”, sentenció Salvador García, presidente del Consejo Agrícola de Baja California.

Mario Robles vocero de las organizaciones de tomateros denunció que la única área en la que existen grandes diferencias, con el departamento de Comercio, por la solicitud de la Florida Tomato Exchange, es en la restricción a los derechos de los compradores estadounidenses de ser compensados por daños y perjuicios (ajustes) por incumplimiento en la condición del producto cuando llega a su destino.

Los tomateros detallaron que propusieron al gobierno estadunidense nuevos precios de referencia, con incrementos de hasta 180 por ciento para una categoría ampliada de tomates. También plantearon la expansión del llamado “Marketing Order” del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para que todas las categorías de jitomate mexicano y no solamente el bola de campo abierto queden sujetos por primera vez al cumplimiento en la frontera de requisitos de calidad “de tal forma que si no cumplen con la orden de comercialización, se les negará el ingreso a los Estados Unidos”.

Un tercer punto en el que ceden los tomateros mexicanos “es en la eliminación del 100 por ciento del producto defectuoso del mercado de los Estados Unidos a través de su devolución a México, cuando el producto en destino supere cierto umbral y/o la destrucción supervisada por el USDA”.

No fueron los únicos puntos que contiene la propuesta de los tomateros mexicanos ya que también aceptaron otras medidas encaminadas a reforzar las obligaciones de cumplimiento que implican más requisitos de información; de certificación con mayor frecuencia, tanto a firmantes como a los importadores; un sistema para facilitar las denuncias de violaciones a la Ley de Productos Agrícolas Perecederos de ese país, conocida como PACA; medidas para evitar casos de elusión del acuerdo y otras que son de carácter operativo.

Sobre la restricción a los derechos de los compradores estadounidenses de ser compensados por daños y perjuicios (ajustes de calidad), Mario Robles explicó que “si bien este tipo de incumplimientos no ocurren con frecuencia, los productores mexicanos no tenemos el derecho legal de negar la reposición de los daños de la forma como pretende el Departamento de Comercio. Le estamos pidiendo opiniones formales al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para que nos confirmen si tenemos el derecho bajo la ley PACA - y las que sean aplicables- para restringir los derechos de los compradores de los Estados Unidos. También pedimos al Departamento de Comercio, que nos confirme si tiene jurisdicción para solicitarlo, basada en evidencias y al Departamento de Justicia que confirme que no existen violaciones antimonopolio, si se modifica el derecho del comprador en este caso”.

 

 

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