Cristina Fernández lanza candidatura a la vicepresidencia

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Buenos Aires. Un terremoto político produjo ayer el anuncio de la fórmula del Partido Justicialista-Unidad Ciudadana, que encabezará el abogado Alberto Fernández como candidato a presidente, secundado por la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta.

Enorme sorpresa causó el texto de la senadora donde informa las razones de su decisión a favor de la unidad y para buscar la amplitud de gobierno que se necesita ante la grave situación política y la crisis económica que vive el país, mucho más profunda que la que enfrentó Argentina en 2001.

De esta manera la ex presidenta terminó con las especulaciones mientras se prolongan peligrosamente los tiempos de las jugadas y maniobras de una guerra sucia contra su persona.

El anunció provocó que todos los sectores políticos tomaran posiciones, especialmente el gobierno de Mauricio Macri, quien lidera la alianza oficialista Cambiemos, la cual se agrieta cada día más.

Alberto Fernández fue jefe de gabinete de Néstor Kirchner (2003-2007) y se le califica como un verdadero armador político, con capacidad de negociación, pero que tuvo sus diferencias y críticas hacia la ex mandataria cuando ella gobernó (2007-2015).

Después de pasar por el llamado Peronismo Renovador, salió de dicho movimiento y se acercó a Cristina Fernández. De acuerdo con la ex presidenta, Alberto Fernández, fue quien le le aconsejó escribir su libro Sinceramente, como respuesta a los furiosos ataques de sus detractores, a la guerra sicológica montada durante su gobierno y a a la actual persecución política, judicial y mediática que se ha perpetrado contra ella y su familia. Con esta campaña el gobierno de Macri ha intentado llevarla a la cárcel, forzando pruebas y armando causas falsas en un escándalo que está en pleno desarrollo.

Más de 40 personas, ex funcionarios del gobierno pasado, están en la cárcel en violación de normas constitucionales y envileciendo a la justicia, especialmente al llamado Partido Judicial que, junto con algunos medios de comunicación, crearon campañas de odio sólo comparables con lo que se hizo para derrocar a los gobiernos de Juan Domingo Perón (1946 y 1955) y de su esposa Eva Perón, historia que hoy se revive.

En un mensaje difundido por redes sociales este sábado, cuando se cumplen 16 años de la asunción del presidente peronista Néstor Kirchner, Cristina Fernández mencionó que nunca le preocuparon los cargos políticos ni fue esta su principal motivación. Recordó sus tiempos de militancia en el peronismo, cuando existía una generación que no buscaba un lugar en las listas, sino un lugar en la historia. Sin embargo, también esa misma y por momentos trágica historia, me hizo comprender que los cargos también son herramientas para llevar adelante los ideales, las convicciones, las utopías.

Como la primera mujer electa dos veces para la presidencia, además de otros puestos legislativos, indicó que éstos fueron siempre el resultado de la voluntad popular expresada en las urnas, y agregó: Sigo convencida más que nunca que la expectativa o la ambición personal tienen que estar subordinadas al interés general.

Más adelante Fernández se refirió a su compañero de fórmula, a quien pidió ser candidato a la presidencia. Reconoció que tuvieron diferencias en algunos momentos, pero explicó que fue jefe de Gabinete de Néstor Kirchner durante todo su mandato y lo vi, junto a él, decidir, organizar, acordar y buscar siempre la mayor amplitud posible del gobierno.

Lamentó que ahora “estamos viviendo tiempos realmente dramáticos. Nunca tantos durmiendo en la calle. Nunca tantos con problemas de trabajo. Nunca hubo tantos desesperados llorando frente a una factura impagable de luz o de gas... Consideró apabullante e innecesario, el endeudamiento del país: la deuda externa en dólares contraída en apenas tres años es más grande que la que Néstor Kirchner recibió en suspensión de pagos, y ahora con el agravante que casi 40 por ciento es del Fondo Monetario Internacional.

Advirtió que es fundamental evitar la frustración producto de la estafa electoral que facilitó la llegada de Mauricio Macri al poder, una frustración que, no tengo dudas, sumergiría a la Argentina en el peor de los infiernos.

Se refirió a la dramática situación que vive el pueblo, razón por lo cual Argentina necesita convocar a los más amplios sectores sociales, políticos y económicos, no sólo para ganar una elección, sino para gobernar. Señaló que se va a tener que gobernar un país otra vez en ruinas, y, por tanto, la coalición que gobierne deberá ser mucho más amplia de la que gane las elecciones.

La decisión agregó la senadora Fernández es el mejor aporte que puede hacerle a la patria, con la certeza de que el pueblo no espera palabras ni discursos huecos y sí la unidad para ordenar las vidas que con tanta perversidad este gobierno desordenó en tres años.

Destacó la situación de la región en la actualidad, que ha empeorado en años recientes con momentos álgidos de disputa comercial, tecnológica, militar y política. Por tanto, llamó a la responsabilidad la inteligencia y la visión práctica para que esta disputa por el poder mundial no nos arrastre a mayor dependencia y pobreza.

Admitió que durante sus años de gobierno hubo aciertos y errores, pero acusó que ha sido sido víctima de la más feroz y despiadada “campaña de mentiras y difamaciones contra mi persona, mi familia y nuestro gobierno.

No los voy a nombrar. Ustedes saben quiénes son. Ellos solos se delatan por sus expresiones públicas y sus malas acciones. Recalcó que no es casual que esas mentiras, esa difamación y ese odio han servido a aquellos que los impulsaron para beneficiarse en lo económico hasta límites nunca vistos.

Una hora después del anuncio el país estaba en efervescencia política. La medida sorprendió al gobierno, que impulsaba llevar a la ex mandataria a un juicio oral, que no se sostiene jurídicamente, uno de los actos del gobierno de Macri que fue contraproducente, pues causó estupor y una rebelión popular.

Varios gobernadores peronistas, como Sergio Uñac, de San Juan; Julio Zamora, de Santiago del Estero; Domingo Peppo, de Chaco; Rosana Bertone, de Tierra del Fuego, y Juan Manzur, de Tucumán, entre otros, ya se alinearon detrás del binomio Fernández-Fernández Kirchner y comienzan a surgir adhesiones también desde sectores no peronistas, como radicales que se han rebelado contra la Unión Cívica Radical.

Mañana será el gran día para recoger los análisis y las grandes posibilidades de unidad que han comenzado a prepararse en esta noche lluviosa de mayo.

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