“Vergüenza nacional” videos de indígenas en Rincón de Chautla

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Chilpancing, Gro. El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, consideró que los videos que se han difundido tanto de los niños como de las mujeres indígenas nahuas del poblado de Rincón de Chautla, “ son una vergüenza nacional y es cuando quieren apagar el fuego las autoridades”.

Ante ello, señaló, “pero yo creo que falta más sensibilidad con los pueblos y sobre todo con los pueblos necesitados y pues todo el estado tiene broncas, tiene dificultades”.

Entrevistado este domingo en la capital del estado manifestó: “ yo creo que sentados en la cabecera de la capital, desde un escritorio, cómo van a gobernar. Yo me refiero al secretario de gobierno (Florencio Salazar Adame), que sentado en un escritorio y tomando café en el centro, las cosas no se solucionan”.

Las aguas están muy revolcadas, dijo, “ahí en primer lugar tendríamos que darnos cuenta quién fue el que asesinó a aquellos 12 primeros (el pasado mes de enero), porque realmente no se sabe quién los asesinó. Yo creo que el problema, hasta donde tengo entendido, no es cuestión de grupos delictivos, es cuestión de tierras, ahí lo que están peleando son los límites, son las tierras y entonces se están mezclando otras cosas”

Reconoció que con los videos “están logrando llamar la atención a nivel nacional, a nivel estatal. Con esos videos que sacaron de los niños que se están adiestrando en cuestión de las armas, aunque sea de palo, o las mujeres también. Ahí también hay un movimiento social, no lo voy a poder decir yo ahorita, pero lleva cola todo eso, valdría la pena que nos apegáramos a lo que es la verdad”.

Rangel Mendoza insistió en que “la autoridad poco a poco ha ido perdiendo vigencia en las comunidades. Guerrero está en manos de narcotraficantes y las famosas guardias comunitarias, y el detalle ahí es vacío de la autoridad, ausencia de la autoridad. El estado es el gran responsable de que haya orden, de que haya disciplina dentro de la entidad”.

En el caso de las autoridades manifestó que “están muy lejos y de repente vienen de la federación, pero no conocen la situación y no conocen el terreno, no conocen cómo piensan los guerrerenses, y a veces hacen actos que en vez de ayudar perjudican”.

También criticó a los presidentes municipales, quienes dijo “tienen su propios compromisos y no pueden actuar; quien debe actuar es la autoridad estatal para poner orden, para poner medicina, la medicina que se necesita en esos lugares y como ahí dicen, hay un costo político, vale la pena correr ese costo político.

“Lo he dicho en otras ocasiones, Guerrero ya tiene por lo menos dos antecedentes, de Aguas Blancas, que tuvo que salir el gobernador; y la desaparición de los 43 (estudiantes de la Normal de Ayotzinapa), y aquí lo que tienen miedo es que haya una masacre y el costo político sería alto”.

Convocó a los tres niveles de gobierno a que “suban tantito más a la Montaña, cómo está, o suban la sierra. Yo en lo personal sigo protestando con estos siete pueblos (del municipio de Chichihualco) que invadieron la sierra, desde el 11 de noviembre las gentes no pueden regresar y quién está haciendo algo; están complaciendo a todo mundo, desde los invasores, a muchas personas, pero la gente no puede volver, falta voluntad política para arreglar estos asuntos”.

Finalmente el obispo retomó nuevamente el problema que se presenta en la Montaña Baja “hay cosas que no se pueden revelar, pero yo tuve que intervenir para evitar la masacre de Rincón de Chautla, contra el otro grupo. Cuando se dieron los muertos fue cuando yo intervine para que no se agarraran pueblo contra pueblo, hasta ahí nada más ustedes saben de dónde hubo los muertos, de qué parte fueron los muertos, a mí me tocó casi enterrar a los muertos de (municipio) Quechultenango”

“De los 12 desaparecidos (de los que denuncian las mujeres indígenas), yo realmente no sé nada de los desaparecidos, no sé nada; y me gustaría saber si es una realidad eso o es un pretexto, no estoy ahorita en grado de decirles dónde están, porque de hecho no he preguntado, pero vale la pena preguntar dónde están”, concluyó.

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