EU ofrece “terapia” por videollamadas a migrantes menores de edad

Compartir en Facebook Compartir en Google Compartir en Whatsapp

Florida. El gobierno estadunidense está ofreciendo “terapia” mediante videollamadas a niños y adolescentes alojados en el centro de detención de migrantes menores de edad de Homestead, el más grande del país.

La empresa privada Comprehensive Health Services, contratada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos que administra el centro de Homestead, está probando el programa y contrató para ello a consejeros y supervisores en Texas, a más de dos mil kilómetros de distancia. Los consejeros son, a menudo, los primeros que oyen hablar de las violaciones y golpizas que sufrieron los menores en sus casas o a manos de pandillas cuando iniciaron el recorrido hacia el norte desde Guatemala, Honduras o El Salvador.

Algunos expertos en salud mental y activistas de derechos humanos dicen que esa no es la forma de ayudar a jóvenes que llegaron a un país extraño, sin sus padres, con pocas pertenencias y que a menudo se topan con pandillas violentas o sufren enfermedades camino a Estados Unidos.

“A los menores migrantes les cuesta mucho expresar sus sentimientos y confiar en los profesionales”, dijo Martha Vallejo, trabajadora social de Miami que ha trabajado con menores luego de que salieron de los centros de detención. “¿Cómo pueden sentirse cómodos hablando con alguien en una pantalla?”

Los supervisores de cada caso también usan videollamadas para hablar con los menores y sus parientes antes de que los chicos sean liberados. Un muchacho guatemalteco de 17 años que estuvo en Homestead y que a poco de llegar a Estados Unidos se enteró de que tenía tuberculosis le dijo al investigador de Amnistía Internacional, Brian Griffey, que así se comunicaba con el supervisor de su caso.

Elena Reyes, directora del Centro para el Estrés y la Salud Infantiles de la Universidad Estatal de Florida, dijo que el uso de terapia a distancia es cada vez más común en los sitios alejados, donde no hay suficiente personal. Pero agregó que le parece poco probable que no haya personas bilingües que puedan ofrecer terapia en persona en el centro de Homestead, ubicado a 48 kilómetros al sur de Miami.

El gobierno federal estadunidense ya ha usado este sistema para tratar a soldados en actividad y a veteranos de guerra que sufren de depresión o de estrés postraumático, así como en visitas de migrantes menores de edad. Pero el de Homestead es el único de 168 centros para migrantes menores de edad que las usa para ofrecer “terapia”.

Cabe destacar que Comprehensive Health Services recibió del gobierno 341 millones de dólares para expandir sus servicios en Florida. Esa empresa pertenece al conglomerado Caliburn International, que hace poco incorporó al ex jefe de despacho de la Casa Blanca, John Kelly, a su junta directiva. Representantes demócratas de Florida pidieron que se investigue el contrato.

El centro de Homestead es la instalación de alojamiento de menores migrantes más grande del país, con alrededor de 2 mil 200 niños, y con miras a ampliarse para albergar a 3 mil 200. Legisladores de la cámara baja dicen que la instalación funciona “como una cárcel”. Los niños solo pueden hacer dos llamadas telefónicas de diez minutos por semana a sus familiares, y algunos chicos aseguran que los entristece no poder abrazarse ni tocarse entre ellos.

Los menores no pueden permanecer allí más de 20 días, pero algunos niños declararon a delegaciones legislativas y a abogados que llegaron a estar tres meses. En el último año, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas arrestó a más de un centenar de menores que cumplieron 18 años mientras estaban en el centro.

Últimas noticias