La Celestina sigue vigente por la “corrupción de la pureza y codicia”

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Domingo 12 de mayo de 2019. La Compañía Nacional de Teatro (CNT), dirigida por Ruby Tagle, estrenó en la Sala Héctor Mendoza la obra La Celestina, del escritor español Fernando de Rojas, con adaptación e idea original de Rosenda Monteros, quien falleció el pasado diciembre a los 83 años.

La temporada, que se desarrolla del 9 de mayo al 2 de junio, es un homenaje que la compañía rinde a Monteros, férrea impulsora del teatro del Siglo de Oro, que en este último montaje resaltó el poder del lenguaje.

En entrevista con La Jornada, la directora Ruby Tagle recordó que, en La Celestina, Monteros quería marcar un paso adelante a la forma de hablar ahora, como un homenaje personal al lenguaje castellano antiguo.

El tema del movimiento y la corporalidad en el escenario es otro elemento importante en esta versión de La Celestina. A partir de la invitación que me hizo Rosenda Monteros para codirigir la obra en septiembre pasado opté por un espacio vacío en apariencia, donde la palabra danzara. Desafortunadamente, la maestra partió a fin de año y me quedé como única directora.

El montaje plantea la historia de Calisto, joven de linaje noble que se enamora perdidamente de Melibea, única heredera de su padre Pleberio. Por consejo de uno de sus criados, Calisto recurre a los servicios de Celestina, vieja alcahueta que lo ayuda a acercase a Melibea.

En palabras de Tagle, La Celestina es una historia para jóvenes, porque primero fue escrita para ser leída no para ser puesta en escena; es una novela con diálogos, a la que primero llamaron comedia y después tragicomedia por el tratamiento de la historia, pero en realidad la novela viaja por muchos estilos, no es un género particular.

“Habla de pasiones de baja frecuencia y de la intervención de los adultos en los impulsos naturales de dos inocentes, lo cual no debería ocurrir.

Altera los tiempos de ellos y la considera una historia vigente, porque esto se ha repetido una y otra vez; no es sólo la maldita mujer que los corrompe, sino la codicia, y la codicia es un gran tema en el presente, por eso me parece importante hablar de ello.

La directora sostiene que es pertinente este montaje, pues tiene como tema central la corrupción de la pureza, “uno de los impulsos más antiguos del ser humano que no logramos entender.

Existe el impulso de que lo bello y puro hay que trastocarlo, corromperlo y dañarlo; lo que sucede en el teatro es para que no suceda en la realidad. En lo personal me parece que tendría que hablarse de ello.

El personaje de la Celestina corrompe el tiempo y la vivencia de los jóvenes. “Quiere obtener tiempo a partir de la corrupción de los otros; altera el tiempo de los otros y es como si se los robara; en lo particular, esa en mi lectura.

Por otro lado, la corrupción de la pureza y la codicia, insisto, es uno de los impulsos que nos tiene en estas condiciones, esta idea de tener más. El planeta está en estas condiciones porque unos pocos quieren tener más; además, en la sociedad actual existen las diferencias sociales, los niveles de estatus.

En el montaje participan Adrián Aguirre, Misha Arias, Eduardo Candás, Miguel Cooper, Ana Paola Loaiza, Gastón Melo, Carlos Ordóñez, Azalia Ortiz, Laura Padilla, Pilar Padilla, Pablo Ramírez y Paulina Treviño, así como actores del elenco estable de la CNT, cuyo director artístico es Enrique Singer.

La Celestina se presenta los jueves y viernes a las 20 horas, sábados a las 19 horas y domingos a las 18 horas en la Sala Héctor Mendoza (Francisco Sosa 159, entre Melchor Ocampo y Encantada). Entrada libre con cupo limitado.

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