Cepal: En riesgo la mitad tierras productivas en AL por daño ambiental

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Ciudad de México. El deterioro del medio ambiente sigue en los países latinomericanos y caribeños porque la realidad es que el modelo o patrón de desarrollo es insostenible, no sólo desde la perspectiva ambiental sino también económica y social.

Este modelo es altamente concentrador, depredador y desigual, basado en el extractivismo de los recursos naturales no renovables, advirtió Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) al arrancar el Tercer Foro de los países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible en Santiago de Chile, transmitidos por internet, y cuya inauguración formal será hasta el miércoles.

De la década de los sesenta, a el año 2015 “hemos perdido 93 millones de hectáreas de bosques en América Latina y el Caribe. Además tenemos 200 millones de hectáreas de tierras severamente desertificadas y 313 millones de hectáreas con algún grado de desertificación. Si esto se mantiene así, la proyección para 2050 es que estará desertificada la mitad de las tierras productivas de la región, el caso es absolutamente dramático”, alertó a su vez Nicolo Gligo, director del Centro de Análisis de Políticas Públicas del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, quien participó con Bárcena en la primera mesa del foro dedicada a los Pensadores Fundacionales del Desarrollo Sostenible.

La región de América Latina y el Caribe “se achica” en tanto que ninguno de los países que la conforman puede decir que tiene más bosques, suelos más conservados, más biodiversificación o menos desertificación, sostuvo el especialista y lo atribuyó a que la región está inmersa en un capitalismo globalizado basado en la tecno -economía que arrasa, devora y fagocita todo.

“La paradoja es que tratamos de hacer sostenible una modalidad de desarrollo que se basa en la sobreexplotación, pretendiendo hacer sustentable un sistema que para reproducirse no lo es. ¿Cuál es la única salida? Una metamorfosis para un cambio estructural”, indicó.

“Estamos ante una gran encrucijada porque el deterioro sigue y aunque en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro (1992) se aprobó la Agenda 21 y 27 grandes principios, de éstos hay algunos muy difíciles de aceptar aún hoy en día como las responsabilidades comunes pero diferenciadas donde los países desarrollados no quieren aceptar el principio de deuda histórica o el principio del que contamina, paga. Todavía hay mucho que avanzar a pesar que en 1992 en la Cumbre de Río se logró la aprobación por casi 115 jefes de Estado de la Agenda 21, de los Principios de Río y de tres Convenciones muy importantes sobre la desertificación, biodiversificación y cambio climático”, dijo a su vez Alicia Bárcena.

Consideró que la sociedad ha logrado “internalizar” un poco mejor el tema de cambio climático pero no sucede lo mismo con la biodiversidad y menos la desertificación que “son temas de gran emergencia silenciosa que nos van aprisionando y que la humanidad, el homo sapiens, quizá somos la única especie que va a dejar el planeta vacío de mamíferos al paso que vamos, es decir, nos vamos a quedar un poco solos si seguimos destruyendo recursos naturales, el medio ambiente y de las especies más valiosas”.

Prevalece, dijo, la sociedad o cultura del privilegio donde sólo unos pocos concentran no únicamente la propiedad patrimonial, desde el punto de vista financiero y económico, sino también la propiedad de la tierra y de recursos muy valiosos. Bárcena narró que uno de los primeros trabajos que tuvo fue en la subsecretaria de medio ambiente de México donde renunció porque se negó a firmar la autorización de impacto ambiental para el desarrollo turístico de Cancún, “que significa donde las tortugas vienen a anidar y ahora ya no van, sólo los turistas. Yo me oponía porque las comunidades mayas iban a acabar como sirvientes de los hoteles en lugar de ser dueños de sus comunidades y así ocurrió”.

La secretaria de la Cepal sostuvo que los temas ambientales requieren la acción colectiva y simultánea de todos los países, pero advirtió que lo colectivo y multilateral está en riesgo frente al unilateralismo y desconocimiento de un país, aludiendo a Estados Unidos, de que el cambio climático es real.

“No nos podemos dar por vencidos y en la Cepal hemos hechos de la igualdad el centro porque es absolutamente un tema de derechos, ciudadanía y dignidad pero también la igualdad es tema de eficiencia económica, porque la desigualdad es ineficiente”, puntualizó.

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