Llega al Congreso local iniciativa contra ataques con ácido a mujeres

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Ciudad de México. Con la adhesión de todos los grupos parlamentarios representados en el pleno, la diputada del PVEM en el Congreso de la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega Piccolo, presentó una iniciativa de reforma al Código Penal para adicionar un capítulo que sancione con pena de prisión de entre siete y 14 años de prisión a quién provoque lesiones a mujeres en razón de su género, e incrementa la pena hasta un máximo de 50 años, cuando dicha conducta se realice mediante el uso de ácidos o sustancias corrosivas o implique el cercenamiento en senos y órganos genitales.

Al presentar la iniciativa ante el pleno, la legisladora tuvo como invitadas a dos mujeres que fueron agredidas con ácidos: Ana Elena Salazar y María del Carmen Sánchez, en cuya experiencia, dijo que además del dolor de las lesiones que les causaron, al presentar la denuncia enfrentaron a médicos legistas que valoraron el daño físico como simple, impidiendo una debida sanción para sus agresores, con una pena prevista de 2 a 3 años, “Sin embargo, para su vida las secuelas fueron brutales, tanto físicas como psicológicas”.

Refirió que países como Pakistan, Nepal, Reino Unido, Colombia, entre otros, han reformado ya su legislación para distinguir dichos actos violentos en contra de las mujeres y sancionarlos.

“Debemos tener en cuenta que la violencia extrema de la cual las mujeres son víctimas, no en todos los casos termina en feminicidio. Por ello, debemos distinguir las lesiones de las lesiones cometidas contra mujeres en razón de su género, para visibilizar esta expresión devastadora de violencia de género e imponer un castigo ejemplar”.

La adición señala que deberá considerarse que en las lesiones inducidas a una mujer existe razón de género cuando “las lesiones causadas sean infamantes, degradantes o una mutilación” o que “previo a la lesión infringida existan datos que establezcan que se han cometido amenazas, acoso o violencia del sujeto activo contra la víctima”.

La pena se incrementará de nueve a 18 años en los casos en que el agresor “y la víctima existió una relación sentimental, afectiva o de confianza; de parentesco, laboral, docente o cualquiera que implique subordinación o superioridad, y se acredita que en virtud de esa relación fueron infringidas las lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones”.

Será un agravante que aumentará la pena en dos tercios cuando “las lesiones sean provocadas mediante el empleo de ácidos” o “sean provocadas como resultado de un procedimiento consistente en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos o mamas, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos”.

 

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