Cultura de la violencia siempre es telón de fondo: Boone

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La cultura de la violencia “siempre es un telón de fondo, cuando no es el tema central” pero debemos buscar la manera de contarla y saber cuál queremos que sea nuestra participación en la discusión pública”, expresa Luis Jorge Boone a La Jornada a propósito de su novela Toda la soledad del centro de la Tierra.

El volumen, editado por Alfaguara, será presentado el 24 de febrero, a las 16 horas, en la Galería de Rectores del Palacio de Minería, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Sin embargo, el autor no escribe sobre el crimen organizado “porque no me interesa, es una cosa banal y más propia de los reportes informativos”, a pesar de que desde hace años le han preguntado sobre cuando escribiría sobre el narco, “por un prejuicio y un estereotipo estúpido”.

“No me interesó mencionarlos en esta novela, ni siquiera darles un nombre. Sabemos de sobra qué son, cómo se mueven, qué desplazamiento y lugar tienen en la sociedad, qué lugar no deberían tener. Ese juicio lo hemos estado haciendo en los últimos 10 años”, menciona.

En cambio, sostiene Boone (Monclova, 1977), “quise mencionar a las víctimas, quienes pierden a alguien y tienen que descubrir cómo seguir viviendo, darle un lugar a ese descubrimiento de cómo algo puede dolernos el resto de la vida y seguir a pesar de que sienten que les quitan media existencia”.

Así desarrolló una narración que explora la visión de un niño del fenómeno de la violencia, en paralelo a la descripción desde lo colectivo: “estas acciones que vemos en todo el país, en que los grupos criminales arrasan y se apoderan de pueblos. Quise darle voz a las víctimas”.

En esa postura, rechaza la ficción “que engrandece o endiosa a ciertos personajes criminales y los hacen deseables o interesantes. Son pasos en falso, callejones sin salida. Son una mentira en el peor sentido de la palabra”.

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