Celebran “sensibilidad” del nuevo gobierno hacia presos políticos

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Ciudad de México. La liberación de los presos políticos en México es una labor que puede hacerse a través de diversas formas, como la declaración de una Ley de Amnistía, la desestimación de la acción penal e incluso el indulto presidencial, pues dichas opciones no se contraponen entre sí y pueden ser complementarias para lograr el mismo fin.

Así lo indicó el profesor y activista oaxaqueño Damián Gallardo Martínez, quien en días recientes fue puesto en libertad junto con otros tres de sus compañeros, los cuales permanecieron encarcelados sin pruebas durante cinco años y siete meses, acusados por el secuestro de los sobrinos del líder empresarial Gerardo Gutiérrez Candiani.

En entrevista con La Jornada, Gallardo –cuya detención en 2013 fue considerada como “arbitraria”, de acuerdo con el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas en esa materia—hizo un balance de las condiciones que permitieron su liberación y de las vías que pueden utilizarse para excarcelar a los presos políticos en México.

“Es interesante la coyuntura que se está dando en este momento. La criminalización de los luchadores sociales se da de diversas formas, y los procesos legales (para que recuperen su libertad) también se pueden diversificar. Me parece correcto y válido que la ruta sea por diversas maneras”, subrayó el docente y activista indígena ayuuk.

“La Ley de Amnistía sería aplicable para ciertos presos políticos, pero también el indulto, aunque en nuestro caso se trató de la determinación judicial de nuestra inocencia, al ser un delito fabricado. No hay que casarnos con una sola ruta porque cada caso es diferente. Si el fin es la libertad, es correcto que ésta se alcance por varias vías, que son complementarias y no contradictorias”, dijo.

Luego de saludar que el nuevo gobierno federal esté mostrando “sensibilidad y disposición política” en este tema, Gallardo anunció que no descarta exigir la reparación integral del daño por los casi seis años de encarcelamiento que debió pasar, tras ser obligado mediante tortura a declararse culpable de secuestro y delincuencia organizada.

Aunque admitió que siente temor de ser agredido, por la estigmatización mediática que se hizo de él y de sus compañeros Lauro Grijalva, Sara Altamirano y Leonel Manzano, Gallardo señaló que va a continuar con su activismo político, ahora que ha recuperado su libertad.

“En lo inmediato viene para mí una revaloración de muchas cosas, un proceso de crítica y autocrítica sobre el nuevo contexto (que vivimos), para definir de qué manera puedo seguir aportando a una sociedad más justa. Seguiremos en la lucha social”, recalcó.

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