Condena CIDH “agresiones” contra obispo nicaragüense

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Washington/Managua. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA condenó hoy las "agresiones e insultos" contra el obispo nicaragüense Rolando Álvarez por parte de simpatizantes del Gobierno de Daniel Ortega, e instó a "terminar con los discursos de estigmatización" que promueven la violencia.

En un mensaje en Twitter, la CIDH indicó que los hechos ocurridos el pasado domingo al norte de Managua fueron registrados por el Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), instancia creada por la comisión autónoma de la OEA para trabajar en el país.

Monseñor Rolando Álvarez, obispo de norteña provincia de Matagalpa, fue asediado por elementos del Gobierno conocidos como "turbas" luego de que su vehículo fuera detenido por la Policía Nacional en una carretera norteña.

Un video que transmitió el canal 100% Noticias (privado) mostró al sacerdote rodeado por personas que le gritaban "asesino", "terrorista", "delincuente" y "golpista". La Policía rodeó la camioneta de Álvarez pero no desalojó a los agresores.

"El #MESENI registró agresiones e insultos contra monseñor Rolando Alvarez (@DiocesisdeMat). La @CIDH condena estos hechos y exhorta a terminar con los discursos de estigmatización que incentiven la violencia en contra de las personas por sus opiniones en #Nicaragua", tuiteó la CIDH.

El hecho mereció una dura protesta del obispo auxiliar capitalino, monseñor Silvio Báez, quien afirmó que "las amenazas, agresiones verbales, injurias y espionaje contra la Iglesia católica de Nicaragua no son parte de una persecución política sino 'religiosa'".

Aunque no responsabilizó explícitamente al Gobierno por la persecución, señaló que "los injustos se sienten incómodos cuando la fe se vuelve profética y liberadora".

Álvarez y Báez son parte de una comisión de mediación de la Conferencia Episcopal en el diálogo nacional entre Ortega y la opositora Alianza Cívica, que se inició en mayo para resolver la crisis que sacude al país y quedó suspendido en julio.

Las agresiones contra los obispos aumentaron después de que Ortega descartó volver al diálogo y los acusó públicamente de "apoyar a los terroristas y golpistas", en alusión a los opositores que iniciaron protestas en abril pasado.

La crisis comenzó el 18 de abril con una protesta de universitarios y se agravó tras la violenta acción de la Policía y paramilitares que dejó casi 450 muertos y más de 2 mil 800 heridos según ONGs de derechos humanos. El Gobierno registra 198 muertes.



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