Sepultan a bebé mordido por araña violinista

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Acaponeta, Nay. Entre llanto y dolor, familiares de Kevin Cataño sepultaron al pequeño de 10 meses de edad, mordido por una araña violinista o reclusa el pasado 14 de julio, en el panteón municipal de Acaponeta, este sábado, cuando el sol desaparecía. Kevin falleció después de 40 días de haber sido mordido por la araña, y 35 de permanecer internado en el Hospital General de Tepic, 'Dr. Antonio González Guevara'.

Los esfuerzos para conseguir el antídoto Reclusmyn, que ya no se produce, se logró debido a la movilización de decenas de personas, pero en especial por la difusión de los medios de comunicación. Fue así como los laboratorios Silanes, lo enviaron de la Ciudad de México a Nayarit, vía aérea.

A pesar de ello, el veneno ya había causado diversos daños en el organismo del pequeño, quien el pasado viernes tuvo una falla cardíaca irreversible.

Antes de que fuera cerrado el pequeño ataúd blanco, su madre lo besó y abrazó, además de pedirle perdón por si en algún momento de su corta vida ella le falló. Después, la pequeña caja fue subida a una camioneta blanca adornada con lazos azules y partió su cortejo hacia su última morada. La tradición en Acaponeta, como en muchas otras partes del estado, es que a los niños fallecidos no se les vela ni una noche.

Vecinos y amigos de la familia fueron tras la camioneta, algunos de ellos con globos blancos en las manos.

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